LUCES EN LA NOCHE.  

 

31.- El secreto de Robert Forster.

                Robert Forster, actor norteamericano nominado a los oscar-98  por la película “Jackie Brown” de Quentin  Tarantino,  comentaba en una entrevista: “He aguantado el largo periodo de oscuridad a un programa que me tracé. Era un programa con tres puntos: el primero consistía en mantener una actitud positiva para seguir profesionalmente en forma. El segundo era mantener la estrategia de aspirar a la excelencia en todo momento. El aquí y ahora es lo único que controlamos y hay que aceptar todo lo que uno ha hecho, incluso los errores. El tercer punto consiste en no tirar nunca la toalla”.

                Buena estrategia la de Robert Forster que con 56 años de edad aún conserva la ilusión de la vida y no tiró la toalla cuando todo le salía mal y nadie se acordaba de él.

 

32.- Amigos verdaderos.

                 “Amigos verdaderos son los que vienen a compartir nuestra felicidad cuando se les ruega, y nuestra desgracia sin ser llamados”, afirmaba sabiamente Demetrio de Falerea,

                La amistad es el mayor regalo que podemos recibir en nuestra existencia y el mayor reclamo de la vida es buscar al amigo que sea capaz de iluminar con su sola presencia los huecos de nuestro corazón.

                El amigo es un compañero de viaje que contagia con su presencia los caminos del peregrinar que llevamos y en los momentos de dolor está sin preguntar, sin exigir, sin controlar, sin criticar, sin huir.

                El amigo es la llama de nuestra hoguera que arde sin consumirse aún sin estar cerca.

                ¡Por favor, si tienes un amigo cuídalo, ámalo, protégelo, invítalo! Será lo mejor que te ocurra en tu vida.

 

33.- Un Sagrario viviente.

                 Un matrimonio cristiano tuvo una hija y vino con dificultades psicológicas y fisiológicas. La niña quedó gravemente dañada.

                Sin embargo, el padre repetía continuamente: “Tengo en mi casa un sagrario viviente”.

                Aquella niña, toda dependiente del cariño de los demás, sus sentimientos se expresaban nada más que con la sonrisa y el llanto. Aquella niña, sin malicia alguna, necesitaba el amor de su familia para seguir viviendo, sentada en su sillón.

                Aquella niña, que para muchos no debería de existir, era un sacramento de Cristo en aquella casa cristiana.

                ¡Si eres cuidador de enfermos repite sin cansarte: “Tengo en mi casa un sagrario viviente”

               

34.- La televisión.

                 Ann Landers comentaba: “El fenómeno de la televisión demuestra que la gente está dispuesta a ver  cualquier cosa con tal de no verse a sí misma”.

                Probablemente mirarnos a nosotros mismos con realismo sea lo más difícil que nos toque realizar en la vida y sea la más purificadora catarsis que haremos en nuestra existencia.

                La televisión se puede convertir en evasión y en huida de ti mismo cuando buscamos no mirar nuestra vida y la proyectamos inconscientemente en la película, en programas de bajos vuelos y en tertulias sin sustancia.

                No huyas de ti mismo y mírate cara a cara para avanzar hacia la perfección humana.

                              

35.- Salir de la mediocridad.

                 Robert Hossein comentaba con gran contundencia: “Yo estaba tranquilo en mi mediocridad hasta que me resultó insoportable”.

                ¡Cuántas veces no somos conscientes de nuestra vulgaridad y nuestra mediocridad sin límites! ¡Cuántas veces el drama de nuestra diminuta existencia es precisamente tomar conciencia de nuestras miserias y no hacer nada para superarlas!

                Bien sabemos que en la vida hemos recibido unas cualidades y unos talentos que tenemos que potenciarlos para realizarnos como personas. Bien sabemos que en el fondo de cada hombre y cada mujer hay diamantes valiosos que sólo el esfuerzo y el dominio interior serán capaces de sacarlos a la luz.

 

36.- El drama del Cristianismo:

                 El drama del cristianismo actual es desvincular a Jesús de Nazaret del Cristo Resucitado como dos realidades relacionadas entre sí  pero independientes.

                Reimarus, un autor ilustrado que en un escrito póstumo publicado por sus alumnos, escribía: Jesús fue un fracasado político que murió en la cruz pero sus discípulos idealizaron su figura inventando la resurrección, convirtiéndolo en el Señor y el Cristo.

                Desde entonces toda la investigación exegética intenta desvelar esa incógnita.

                Vuélvete al Cristo del evangelio, sabiendo que el mismo Jesús que realizó grandes prodigios, relativizó la ley en beneficio del hombre, curó a enfermos y murió en la cruz es el mismo que ha resucitado y ha sido glorificado.

 

37.- Tus ideales.

                 D. Macarthur afirmaba: “Nadie envejece por vivir años, sino por abandonar sus ideales. Eres tan joven como lo sea tu fe, tu confianza en ti mismo, tu esperanza. Eres tan viejo como tu temor, tus dudas, tu desesperanza”.

                ¡Que bien sabía Macarthur que muchos hombres y mujeres con 90 años viven la juventud más intensa, cargados de ilusiones, ganas de vivir, deseos de aprender y de contagiarse de la vida que les rodea, y cuántos jóvenes viven sumidos en la más dramática de la ancianidad, sin ilusiones, esperanzas y temores!

                En este día pide a Dios que te ayude a saborear la vida que te ha sido regalada y puedas encontrar una razón válida para seguir viviendo, no vegetando.

 

38.- Deseoso de aprender.

                 Cuentan que Molmann, uno de los teólogos más importantes de Alemania, preguntó a Enn Bloch, conocido neomarxista, que tenía en ese momento 90 años: “Bloch, ¿cree usted en la vida después de la muerte?”

                Bloch calló unos momentos, pensó la respuesta detenidamente, miró a Molmann, se le iluminó el rostro y contestó entusiasmado: “¡Aún me queda esa experiencia!”

                Aquel hombre, con 90 años, deseoso de aprender y de no negarse a nada supo encontrar en una vida sin prejuicios el secreto de su existencia y el camino para seguir feliz.

                En este día vive tus experiencias y no te encierras a tu egoísmo y vanidad.

 

39.- Perdonar una ofensa.

                 E. H. Chapin sentenciaba: “Jamás da el alma humana mejor prueba de fortaleza y nobleza que cuando renuncia a la venganza y se atreve a perdonar una ofensa”.

                Maravillosa sabiduría la de Chapin que supo resumir en breves palabras el único sentimiento que es capaz de liberar al hombre de la venganza y de su propia ira, y la única grandeza que hace conquistar  a la humanidad cotas morales más allá de la “ley del más fuerte”.

                Recuerda la enseñanza de Cristo en este día: “Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos” (Mt 5,43-45).

 

40.- Tener memoria.

                 Cicerón decía que “el que sufre tiene memoria”.  La mayor desgracia de un ser humano es perder el horizonte de su vida y no tener referencias en dramática existencia, olvidando las huellas que han cautivado los pies de millones de hombres y mujeres de ayer, haciendo la vida más llevadera.

                Cuando olvidamos la historia y el legado de nuestros mayores el presente se hace de lo más insoportable y las miradas carecen de horizontes lejanos, al tiempo que el corazón no le deja que sufra por la injusticia, verdadero hito en los senderos de la vida y auténtico trampolín para construir una sociedad más fraterna y humana.

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