7.- LO CARACTERÍSTICO DEL
CRISTIANISMO (4/12/1999).
Hoy, en particular, brota, como una
exigencia real de una opción libre y personal hecha desde la vinculación
consciente a la comunidad cristiana católica, que confiesa a Jesús de Nazaret
como libertador y el salvador, una pregunta clave a la que es preciso responder:
¿qué es lo peculiar y característico del cristianismo?.
Al igual que al principio de la
expansión misionera del cristianismo, los creyentes en Cristo Jesús debemos
abrirnos paso aceptando la pluralidad de opciones, hechas desde la sinceridad,
de nuestros ciudadanos. En efecto, observamos el abandono de la fe de algunos
que en otro tiempo profesaban nuestra misma convicción, jóvenes que al
contacto con otra realidad y motivados por la búsqueda constante de la verdad
ponen en entredicho tradiciones y costumbres transmitidas por generaciones
pasadas, cristianos no católicos que proclaman su fe en Cristo públicamente, e
incluso familiares nuestros profesan sin tapujos "creencias" diversas
y contrarias a la fe de la Iglesia católica.
Hoy mas que nunca la exhortación de
Pablo de Tarso a los cristianos de Tesalónica adquiere una valoración muy
especial: "examinadlo todo y quedaos con lo bueno. Absteneos de todo género
de mal"(1 Tes 5,21-22).
En la sociedad actual los cristianos
debemos dar razón de nuestra fe a todo el que nos la pide, y responder sin
miedo a la pregunta más nítida y simple que podamos hacer: ¿QUE ES LO
PECULIAR Y CARACTERÍSTICO DEL CRISTIANISMO?.
Podrían darse muchas respuestas como
el amor al prójimo, la revelación de Dios como Padre de todos los hombres, la
resurrección de los muertos, la organización jerárquica de la Iglesia....,
pero serían respuestas parciales. Lo verdaderamente esencial y particular del
Cristianismo es una persona, Jesús de Nazaret (su propia existencia, sus
palabras y obras, su muerte y su triunfo sobre la muerte, la resurrección). En
definitiva, el Cristianismo no es una ideología o un código de verdades a las
que es preciso adherirse para salvarse, sino un encuentro vital con Jesús de Nazaret, el Dios con nosotros.
Cada cristiano debe responder
sinceramente a las palabras de Jesús: "¿Quién decís vosotros que soy
yo". Por tanto, no es casualidad que cada creyente seleccione palabras,
obras y actitudes de Jesús que le ayude a responder a esta pregunta y, al mismo
tiempo, le proporcione una serie de elementos para interpretar críticamente su
propia existencia y los hechos que ocurren a su alrededor. Porque la instancia
crítica última para el cristiano no es la familia, ni el derecho, ni la moda,
ni las masas populares, ni las costumbres de los pueblos...sino JESÚS DE
NAZARET, MUERTO Y RESUCITADO. El es quién desenmascara el profundo ateísmo
(vivir sin Dios) de muchos aparentes creyentes, desautoriza cualquier autoridad
que no sea servicio a los demás y respeto a las minorías, critica falsas
piedades que "con el descuido de la educación religiosa, o con la exposición
inadecuada de la doctrina,o incluso con los defectos de su vida religiosa, moral
y social, han velado, más que revelado, el genuino rostro de Dios y la religión"
(G.S.19).