16.- LA
TELEVISION (11/08/2000).
La televisión ejerce en este momento
la influencia más importante en la transmisión de la cultura y el mayor medio
para modelar conductas jamás inventado.
Pienso que actualmente, en nuestras culturas
occidentales, el "poder fáctico" real se debate entre los que tienen
el control del medio televisivo y los que no tienen acceso a este control. Con
mucha razón, algunos opinan que la campaña electoral del 1993 se decide más
en los programas de televisión y en los enfoques de imagen de los líderes políticos
por partes de los canales televisivos que en los mítines electorales y otras
propuestas de propaganda.
No es superficial que se descubra a la televisión como
la "canalización de la realidad". Para muchos la realidad cotidiana
"sin mediaciones televisivas" se ha convertido en tosca y dura, vulgar
y sin relevancia, frustrante y poco atractiva....
y añoran esta "mediación" para acercarse a la
realidad. Es más, no buscan la vida sin la "mediación televisiva"
que le ayude a proyectarse y sublimarla con imágenes altamente sugerentes.
También ocurre que la imagen del seductor-a en las películas
y telenovelas, en ocasiones tan poco real y muy idealista, arrasa toda relación
cotidiana con chicos-as de a pie, de la calle, del pueblo e instituto..., no tan
bellos-as ni tan "príncipes azules" ni "princesas
encantadas", que tienen que ganarse el pan con el sudor de su frente y no
"vacilando" por las avenidas con esos coches y motos de última hora.
¡Los reales son "tan de carne"¡....
La televisión constituye un "universo simbólico"
que se mira en su "espejo mágico" y no quiere otros medios para
extasiar al espectador. Ella quiere enamorar al espectador y adentrarlo en su
aposento para llenarlo de sus imágenes e influencias.