38.-EL
MEDIO ES EL MENSAJE (18/03/2002)
“El
medio es el mensaje” podría ser el slogan publicitario de los nuevos tiempos.
Hay una máxima
irrenunciable en el diseño de la nueva cultura, caracterizada por el predominio
de los nuevos medios de la comunicación: “Todo aquello que no está presente
en estos medios se le ignora, simplemente no existe”.
Actualmente
corren nuevos tiempos para la nueva evangelización, que debe ser contemplada
desde nuevos métodos y nuevo ardor, y la pregunta más acuciante sería: ¿En
qué medida la presencia cristiana es relevante en el diseño de la comunicación
actual y en la sociedad, caracterizada como tiempo de la globalización?
A decir
verdad la Iglesia siempre ha tenido un convencimiento para adaptar el mensaje
cristiano a las nuevas culturas y a los nuevos tiempos.
Impresionante
fue la propagación del Cristianismo en los primeros siglos y más aún
impresionante fue la adaptación del cristianismo, nacido en un contexto judío,
que los padres de la Iglesia realizaron a la cultura greco-latina.
Magníficos
los intentos misioneros para evangelizar las nuevas tierras de América y la
labor ingente de misioneros para evangelizar Oriente.
Mención
especial merece la integración de la Iglesia de las corrientes más dispares a
lo largo de su historia, a pesar de sus reparos y recelos de un primer momento,
convencida de que la dimensión católica les urge para evangelizar a todo
hombre y mujer, cultura o pueblo...
Fenomenal
el intento de diálogo que la Iglesia post-conciliar ha realizado con el mundo
contemporáneo y la cultura moderna.
La
Iglesia ha de replantearse la presencia constante en los medios, auténticos
promotores de la opinión pública, y todo ello desde unos planteamientos serios
de evangelización y amor al hombre mismo, auténtico receptor del mensaje salvífico
de Jesús y de la misma Iglesia.