42.-EL HOMBRE COMO "SUJETO HISTÓRICO" (28/08/2002)

El hombre como "sujeto histórico" está llamado a reconciliarse con su pasado como miembro de un grupo, desde el cual puede responder a la pregunta existencial más importante y más inquietante: ¿quién soy yo?

El presente, tan intenso en su apariencia y tan efímero en sus condicionamientos temporales, necesita un referente para ser interpretado en toda su intensidad. Ese referente puede ser, por un lado, una mirada profunda hacia el pasado, y, por otro, el futuro como tendencia final. Pero estas referencias no pueden ser asumidas como absolutas y relativizantes del presente sin más, ya que puede desequilibrarnos y desinstalarnos del presente.

El presente tiene en sí mismo todo lo que en el pasado pudo ser un balbuceo, unos rasgos que ayer podían ser tenues señales. Tan importante es esta mirada en el pasado que podemos decir que sin ella estamos avocados a repetir errores que marcaron otras épocas e incluso olvidar lo que somos. Vislumbrando el pasado, sus personas y sus rasgos culturales, podemos llegar a conocer los cimientos que son nuestras fuentes básicas del saber y motores de muchas de nuestras conductas, al tiempo que podemos tener suficiente capacidad crítica para entender que nuestra época es tan sólo un eslabón más en la cadena de la historia.

Podemos decir que lo que somos, pensamos, elaboramos y tenemos es, en la mayor parte, lo que hemos heredado de otros, al tiempo que muchas conquistas de hoy fueron grandes lágrimas y grandes luchas de hombres y mujeres en el pasado. Y esto no se puede olvidar.