YO SERÉ TU VOZ.
51.-SER
RELIGIOSO.
Albert
Einstein nació en Ulm (Alemania) en 1879 y en el año 1922 recibió el Premio
Nobel de Física.
Cuando
tenía 9 años hablaba con dificultad y sacaba unas notas muy bajas.
Y
decía con gran contundencia: “¿Qué significado tiene la vida del hombre, o,
en realidad, la de cualquier criatura? Tener una respuesta a esta pregunta
significa ser religioso.
Aquél
que considera su vida y la de sus semejantes carentes de sentido, no sólo es
desdichado, sino poco hecho para la vida”.
Y añadía:
“Difícilmente encontraréis entre los talentos científicos más profundos,
uno sólo que carezca de un sentimiento religioso propio. La ciencia sin religión
está coja, la religión sin ciencia, ciega”.
¡Cómo
nos gustaría que muchas “mentalidades científicas” que silencian y ocultan
la dimensión religiosa de la ciencia, meditaran estas palabras de un hombre
universalmente conocido por su aportación a la ciencia!
52.-DIMENSIÓN
RELIGIOSA.
La
dimensión religiosa constituye una dimensión integradora en la personas porque
lo remite en una doble dimensión: por un lado, a lo más íntimo de sí mismo,
y, por otro lado, más allá de sí mismo.
Remitirlo
a lo más íntimo de sí mismo significa armonizar todas sus acciones, sus
ideas, sus creencias y sus motivaciones desde un Yo absoluto que le da razón y
sentido global a su misma existencia, rompiendo todo intento de ruptura y de
separación que lo lleva a “viajar a ninguna parte”.
Remitirlo
más allá de si mismo es tomar conciencia que su vida tiene una razón de ser más
allá de su propia conciencia y que “depende existencialmente” de Alguien
“que le da sentido global último a la propia existencia, al curso de la
historia y al conjunto de la realidad” (Martín Velasco).
¡Si,
la dimensión religiosa nos sitúa en el plano más importante de nuestra
historia y nos recuerda que más allá de esta conflictiva existencia hay
Alguien que nos ama como únicos e irrepetibles, y eso nos satisface
enormemente!
53.-LA
SED EXISTENCIAL INSACIABLE.
El
ser humano tiene una gran capacidad de superar las dificultades que le presenta
la vida. Más aún, cuando un ser humano se ve avocado a la frustración,
entonces aparece en su horizonte las distintas soluciones para afrontar tal
situación.
El
ser humano tiene una “sed existencial insaciable” que le lleva a buscar
“el agua viva que sacie esa sed”. Y esa “sed existencial” solamente
puede ser satisfecha por el amor, ya que somos “animales con capacidad de amar
y ser amados”.
¡No
nos engañemos: las soluciones que van por el camino del tener y del apego lo único
que hace es hundirnos más aún en el pozo, y nos aumenta con desgarro la sed,
aunque al principio parezca que la quita!
¡Somos
“animales con capacidad de amar y ser amados” y el secreto de la felicidad
está en peregrinar por sus veredas!
54.-EFECTO
POSITIVO EN LA SALUD.
Hoy
cuando la salud se ha convertido en un valor en alza es necesario impulsar todo
aquello que favorezca la salud integral del ser humano.
Un
estudo de Jefrey S. Lewin, epidemólogo, sobre 250 casos aparecidos en
publicaciones médicas de todo el mundo, cuya curación se asociaba a todo tipo
de prácticas religiosas, reveló diversos factores que pueden influir en la
recuperación de la salud: “el impacto positivo en el sistema cardiovascular,
la dinámica psicológica de ritos y creencias, el efecto placebo que provoca la
fe cuando se espera la bendición de Dios, o el sentimiento de apoyo que
representa el saberse objeto de una plegaria”.
¡Si
eres una persona religiosa no olvides nunca el efecto positivo que tiene en tu
vida la creencia y la práctica de la religión!
55.-CONSEJOS
DE ORO.
Cierto
día un joven preguntó a un sacerdote unas preguntas que le preocupaban
desde hacía tiempo: ¿En qué momento hay que comenzar cada obra? ¿A quién
habrá que ayudar y cuál es la obra más importante que podía realizar?
Y
el sacerdote le respondió: “En muchos momentos de tu vida te arrepentirás de
haber nacido y te rebelarás contra tu misma existencia, pero nunca olvides
estos consejos: tú eres único e irrepetible en el proyecto de salvación que
Dios tiene para la humanidad y tu presente es el momento más oportuno para
hacer el bien.
La
persona más necesaria de ayuda es aquella que encuentres en tu momento presente
y la obra más importante es aquella que hagas encaminada para hacer el bien”
Y
el joven le miró agradecido y satisfecho de aquellas palabras, que tenían gran
fuerza y gran sabiduría.
56.-EL
VALOR DE LA ORACIÓN.
Siempre supimos la importancia
de la oración en la vida del cristiano y que se le ha atribuido grandes
beneficios psicológicos para la persona que la practica. Pero ¿tiene alguna
base científica este intuición?
En los años 80, los doctores David B y Susan Larsar, del Instituto
Nacional de la Salud (EEUU), tras revisar doce años de publicaciones de la
sociedad psiquiátrica, concluyen que “asistir a ceremonias religiosas tienen
un soporte social y sentirse en relación con Dios beneficia la salud mental en
el 92% de los casos, era neutral en el 4% y el 4% restantes mostraba una franca
desmejoría”.
¡No olvides la dimensión espiritual de tu vida y recuerda que la oración
puede ayudarte a la salud integral de tu existencia entera!
57.-VIVIR
PARA LOS DEMÁS.
Y dijo el profeta: Nacemos para el amor y somos un proyecto de amor en
las manos de Dios, el Amor con mayúsculas. A decir verdad, jamás el alma
humana encontrará su descanso y su estabilidad mientras no se de a si misma en
beneficio de los demás.
“El que no vive para los
demás, se deshumaniza a si mismo” (Padre Arrupe) y siembra a su alrededor las
semillas del egoísmo.
Muchas oportunidades tenemos a lo largo de la vida de ayudar a los demás.
Puede ser que las grandes oportunidades sean escasas, pero las pequeñas se dan
con mucha frecuencia.
El darse a los demás y el vivir para los demás ennoblece a la persona,
humaniza la sociedad y hace orientar el futuro por las sendas de la paz y la
justicia, los dos aliados de la auténtica solidaridad.
58.-EL
DON PRECIOSO DE LA LIBERTAD.
La libertad es un valor en alza pero no siempre alcanzamos su plenitud y
su grandeza.
A juicio de Julio Cortazar, hay dos tipos de libertad: una de ellas, la
falsa, mediante la cual se hace lo que se quiere, y otra, la verdadera, con la
cual se hace lo que se debe.
¡Si, la libertad enlaza fundamentalmente con el sentido moral del ser
humano!
¡Si, ser libre “no es hacer lo que se quiere, sino lo que se juzga
mejor y más conveniente” (Jaubert)!
La libertad es el mayor don de un ser humano que enlaza fundamentalmente
con su dignidad, y cuando la asociamos a la verdad, la bondad y la justicia,
entonces el “cielo se abre de par en par”.
59.-MODIFICAR
NUESTRA CONDUCTA.
Tenemos un camino excepcional para modificar y cambiar nuestra conducta:
la observación y el comentario de los otros.
Epicuro sentenciaba con gran sabiduría: “si lo malo que dicen de ti es
verdad, corrígete; si es mentira, ríete”
¡Y cuántas veces perdemos estas grandes oportunidades en beneficio de
la venganza y el desprecio!
En ocasiones, cuando nos critican lo único que hacemos es defendernos de
ella y atacamos sin piedad, perdiendo esa gran oportunidad para reflexionar
sobre nosotros mismos.
¡Y cuántas veces gastamos muchas energías dándole cobijo y alas a
comentarios fugaces que son aliados de la mentira y del chisme!
60.-EL
CAMINO DE LA FELICIDAD.
El camino de la felicidad es una senda tortuosa, difícil en su centro, aunque sea vendible como fácil en sus contornos.
Sócrates decía que “aquel que quiera
cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a si mismo”.
Y ahí está el verdadero secreto: No exijas a nadie más de lo que tú
no estés dispuesto a dar; no pidas a nadie más de lo que tú no estás
dispuesto a ofrecer; no critiques de los demás aquello que tú no te esfuerzas
en cambiar...
No intentes cambiar el mundo sin esforzarte en luchar contra tus propios
fantasmas y debilidades, porque entonces lo único que acabarás haciendo es
ponerte en la otra orilla, manteniendo las estructuras que tú mismo criticas,
descubriendo en tu más profundo centro que tu verdadero motor no es la reforma
sino disfrutar de sus beneficios injustos.