III Domingo de Cuaresma.

 CICLO B.

MONICIÓN DE ENTRADA:  

         Este tiempo de Cuaresma es una llamada incesante a la conversión para todos nosotros. Debemos tomárnosla en serio, esta llamada. El Señor nos ofrece el perdón y la misericordia, pero al mismo tiempo nos pide que nos esforcemos decididamente para cambiar nuestra vida.

         Un domingo más hemos acudido al templo donde se congrega la Iglesia, el cuerpo de Cristo. El Señor Jesucristo es el único templo verdadero. Por eso, en nuestro camino hacia la Pascua, hemos venido aquí para estar con Jesús, para escucharle, para alimentarnos de su vida.

 ACTO PENITENCIAL

Oh, Dios nuestro y Dios de nuestros padres: hemos pecado: hemos sido rebeldes a tu voluntad, hemos cometido abusos de confianza, hemos blasfemado, hemos incitado al mal, hemos condenado al inocente, hemos sido orgullosos, hemos actuado con violencia, hemos afirmado cosas falsas, hemos engañado, hemos despreciado cosas respetables, hemos desobedecido, hemos sido perversos, hemos cometido injusticias, hemos oprimido al prójimo, hemos endurecido nuestro corazón, hemos abandonado tus mandamientos.   Señor, nosotros te hemos desconocido y hemos pecado. PERDÓN SEÑOR.

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Ex 20,1-17):

          En la lectura que vamos a escuchar, Dios habla al pueblo de Israel y le indica el camino para crecer y vivir unidos. Los mandamientos de Dios son también para nosotros una prueba del amor que Dios nos tiene y una orientación para vivir felices.

 MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (1 Cor 1, 22-25):

        San pablo nos invita a concentrar nuestra mirada y contemplar la Cruz de Jesucristo que en este tiempo de Cuaresma tiene un relieve especial.

MONICIÓN AL EVANGELIO (Jn 2, 13-25):

        Este acto violento de Jesús, va dirigido en primer lugar, contra la profanación del templo. No se debe aprovechar ni utilizar a Dios, para nuestros lucros. Pero va más allá Jesús, y anuncia un templo nuevo, un templo vivo, un templo abierto y universal, que sería su propio cuerpo, el mismo.

  PETICIONES:

 

 1. Por la Iglesia católica para que sea siempre la mensajera del amor y de la paz. ROGUEMOS AL SEÑOR.

          2. Por todos los que han recibido el agua del bautismo, para que permanezcan unidos a Jesús, fuente de agua viva. ROGUEMOS AL SEÑOR.  

        3. Para que en los campos no falte agua, ni se vean privados de ella las personas y los animales. ROGUEMOS AL SEÑOR.

       4. Para que aumenten las vocaciones sacerdotales. ROGUEMOS AL SEÑOR.

        5.- Por los que en este año encuentran mayor dificultad para vivir la alegría, por los que están dominados por la depresión y la tristeza. ROGUEMOS AL SEÑOR.

         6.- Por todos nosotros, hijos de Dios por el bautismo, que nos preparamos para renovarlo en la noche de Pascua. ROGUEMOS AL SEÑOR.

OFRENDAS:

  1. UNA LÁMPARA O VELA: Señor, tu palabra es una lámpara para nuestra vida. Nos alumbra en la oscuridad y nos ilumina el corazón. Recibe esta vela encendida como señal de nuestro agradecimiento por tu bondad.

        2.- UNA BIBLIA: Señor, tu palabra nos dice que tú nos amas, que por amarnos has dado a tu Hijo Jesucristo. Recibe esta Biblia, que es tu palabra. Enséñanos a cumplir tu voluntad.

PADRE NUESTRO:

  Cuando estamos a punto de acercarnos a la comunión, la Iglesia pone en nuestros labios la oración dominical: el padre nuestro. Recémoslo con cariño y con alegría, porque es una oración que nos ha regalado Jesús mismo para invocar al Padre.

 PAZ:

El domingo es el día del Señor. Es el día en que el Señor resucitó. Es el día de la paz para todos: "Paz a vosotros".

  MEDITACIÓN: MADRE TERESA DE CALCUTA.

 1.- La vida sin amor no vale nada; 

La justicia sin amor  te hace duro.

+La inteligencia sin amor te hace hipócrita;

la fe sin amor te hace fanático.

 2.- Sed bondadosos, generosos, comprensivos.

+Que todos los que se acerquen a vosotros sean mejores y más felices.

 3.-Sed la expresión viva de la bondad de Dios,  bondad en la cara, bondad en los ojos, bondad en la sonrisa, bondad en vuestro saludo, cordial y afectuoso.

 Pautas de la Homilía.

INICIO.:

1.-La Cuaresma es una peregrinación hacia la Pascua y un tiempo privilegiado de gracia y de conversión.

 2.-Cada Cuaresma es una oportunidad más para volver al Dios vivo, manifestado plenamente en  Jesucristo.

3.-La Eucaristía es Comunión de amor, Comunión Trinitaria con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.                            

*El Señor Jesús se nos revela de muchas formas en la Eucaristía, pero lo hace especialmente como la Palabra Eterna del Padre, como el definitivo Maestro. Celebramos ya el Tercer Domingo de Cuaresma.

DESARROLLO:

1.-El libro del Éxodo, la primera lectura, se enumeran los “mandamientos de Dios”:        

*Los mandamientos son la exigencia del hombre que ha pactado con el Dios de la alianza.                                                                                                                               

 *El Dios de Israel es un Dios que ha optado por la liberación y por el pacto con su pueblo: “Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de Egipto, de la esclavitud”                 

   *Los mandamientos son señales para la fidelidad y el seguimiento a un Dios que ha optado por el bien y la libertad de la humanidad.                                                            

   *En el Decálogo hay unos preceptos que se refieren a Dios y otros que se refieren a los hombres. “todos estos mandamientos se resumen en dos: Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos”                                                                

 2.-El mensaje de Jesús va más allá de los mandamientos y, para los creyentes, es “fuerza de Dios” y “sabiduría de Dios, como nos dice san Pablo en la segunda lectura.                 

 *La muerte de Jesús en la cruz fue escándalo para los judíos y necedad para los griegos, pero para los creyentes sabiduría de Dios.                                                                     

  3.-¿Qué quiso Jesús enseñar a sus discípulos con este acto simbólico?: “El culto que yo quiero es que socorráis a viudas y a huérfanos, que deis libertad al preso, que os améis unos a otros”                                                                                                                     

 *Jesús quiere un culto de amor, amor a Dios y al prójimo.                                             

     *El culto que Dios quiere es “en espíritu y en verdad”: Jesús rechaza una religiosidad de compraventa    

 *Jesús relativiza la importancia del Templo como “lugar de culto”; lo importante es la actitud que tenemos cuando damos culto a Dios, no en qué lugar.                                    

 *Jesús es el único mediador entre Dios y los hombres, relativizando así la importancia del templo de Jerusalén en la relación con Dios:                                                             

    Será el sacrificio de  Cristo y su entrega la que nos salve y nos redima. (precisamente es esto lo que actualizamos cada vez que celebramos la Eucaristía)

FINAL:                                  

 1.-Supliquemos que el Señor nos ayude a vivir y a cumplir los mandamientos, amando intensamente a Dios y al prójimo.

2.-Pidamos al Espíritu Santo que nos de la fortaleza para unirnos cada vez más a Jesucristo, verdadera sabiduría de Dios.

2.-Miremos a María para que aprendamos a decir si a Dios como ella en nuestro seguimiento personal de fe.