DOMINGO II DE NAVIDAD.  SAGRADA FAMILIA. CICLO C.

 

 MONICIÓN DE ENTRADA. 

 Todos somos bienvenidos a la casa de Dios. Pero hoy, en este tiempo de Navidad, tiene especial relieve la acogida cuando nos reunimos con sentido de familia. Cristo nos saludo a todos y nos invita a participar en esta celebración eucarística en el día de la Sagrada Familia.

               Todos nosotros formamos parte de una familia, a la que queremos mucho. En ella hemos nacido, vivimos y nos sentimos felices.

               Hoy es la fiesta de la Sagrada Familia de Nazaret, formada por María, José y el Niño Jesús. Ellos son la primera familia cristiana. Y nosotros vamos a dar gracias a Dios por esa familia, que es el ejemplo y el modelo de todas las familias. Con estos buenos sentimientos vamos a celebrar la Eucaristía.

 

ACTO PENITENCIAL:

1.- Señor, no hemos sabido valorar el amor en la familia, nos ciega el egoísmo, buscamos sólo nuestro interés, vivimos de espaldas al amor y prodigamos gestos de insolidaridad. SEÑOR, TEN PIEDAD.

2.- Señor, no tenemos espíritu de servicio para colaborar en la buena marcha de la comunidad creyentes, de la Parroquia; nos desentendemos de todo para no complicarnos la vida, somos cómodos y perezosos, y  criticamos sin piedad a quienes hacen algo.  CRISTO, TEN PIEDAD.

3.- Señor, vivimos como si los demás no contaran para nosotros; no compartimos lo nuestro con los otros, no nos preocupan tantas situaciones de hermanos nuestros con problemas: paro, enfermedad, desgracias... Incluso somos violentos, agresivos y despreciamos a los más pobres. SEÑOR, TEN PIEDAD.

   MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA : (Eclo 3, 3-7.14-17a)

                Se recogen las reflexiones de un sabio judío, Ben Sirac,  sobre el valor de la familia.

               El sabio defiende la autoridad de los padres, que les viene de Dios, y valora y recomienda la piedad a los hijos. Del comportamiento de los hijos para con los padres dependerá su futuro. El que quiera asegurar bendición y larga vida, que honre siempre a sus padres.

  MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (Col 3, 12-21)

               Si la familia vistiera el "uniforme" que diseña San Pablo sería una realidad de ensueño. Lo mismo podríamos decir de cualquier comunidad cristiana. La vida marcharía a ritmo de amor.

MONICIÓN AL EVANGELIO (Lc 2,41-52):

    San Lucas nos describe el primer viaje de Jesús a Jerusalén para celebrar la fiesta de la Pascua.

    Los padres de Jesús llevan por primera vez al niño en peregrinación al Templo. Allí lo encuentran, tras buscarlo, dedicándose "a las cosas de su Padre".

  PETICIONES:    

1.- Por la Iglesia, esposa de Cristo, para que vele por todos sus hijos, especialmente los más alejados y necesitados. PADRE, ESCÚCHANOS.

2.- Para que todos los pueblos, superando diferencias y enemistades, crezcan en justicia y solidaridad. PADRE, ESCÚCHANOS.-

3.- Para que las familias sean fieles a sus compromisos y responsabilidades. PADRE, ESCÚCHANOS.

4.- Para que las familias cristianas den ejemplo de ese amor que cree y espera y perdona y se entrega sin límites. PADRE, ESCÚCHANOS.

5.-Para que las familias que tienen especiales dificultades, sea por la pobreza  o enfermedad, sea por la crisis de relación, encuentren la ayuda y la luz que necesitan. PADRE, ESCÚCHANOS.

5.- Para que todos nosotros seamos fermento de unión y amistad, especialmente dentro de la familia. PADRE, ESCÚCHANOS.

        MONICIÓN A LAS OFRENDAS: 

1.- UNAS LLAVES DE LA CASA: Señor, te presentamos estas llaves de nuestras casas, haz que tú seas el guardián que la proteja de todo mal y el amigo que nunca falla y nos acerque a todos los miembros de nuestras familias unos a otros, siendo una verdadera comunidad de vida y amor.

2.- PAN: Señor, te presentamos este pan que nos sirve de alimento. Tómalo tú y transfórmalo en pan del  cielo, y haz que nunca falte en nuestras casas el pan y la paz.

3.-VINO: Señor, te presentamos este vino que significa la alegría de vivir en amistad. Tómalo y transfórmalo en el vino de tu eucaristía, y haz que nunca falte en nuestras casas la alegría y el entendimiento.

PADRE NUESTRO:

               Alguien dijo: la familia que reza unida, permanece unida. ¡Qué hermosa idea! Nosotros, que formamos la familia de los hijos de Dios, vamos a rezar unidos a Dios nuestro Padre. Y hoy vamos a rezar especialmente por nuestras familias.

  PAZ:          

   La paz es necesaria y posible, pero se conquista con esfuerzo. No seremos portadores de paz si nuestro corazón no está pacificado. Te decimos todos: QUEREMOS LA PAZ, SEÑOR.

INVITACIÓN A COMULGAR:

Este pan que se rompe es el cuerpo de Cristo, que se nos va a dar como alimento. Y precisamente porque todos nosotros participamos del mismo pan, formamos un mismo cuerpo: la familia de los hijos de Dios.

               Vamos a alimentarnos como hace cada día la familia. El Señor nos dará su fuerza para vivir en  la familia el amor, la paz, la armonía y el servicio a los demás.

 

   MEDITACIÓN: (Himno de Laudes/Sagrada Familia)


Era pobre y silenciosa,
pero con rayos de luz;
olor a jazmín y a rosa
y el Niño que la alboroza;
es la casa de Jesús.

Un taller de carpintero
y un gran misterio de fe;
manos callosas de obrero,
justas manos de hombre entero:
es la casa de José.

Había júbilo y canto;
ella lavaba y barría,
y el arcángel saludando
repetía noche y día:
"Casa del Ave María."

Familia pobre y divina,
pobre mesa, pobre casa,
mucha unión, ninguna espina
y el ejemplo que culmina
en un amor que no pasa.

Concede, Padre, Señor,
una mesa y hogar,
amor para trabajar,
padres a quienes querer
y una sonrisa que dar. Amén.
  

                        

Pautas de la Homilía.

INICIO.  

1.-Este domingo posterior a la Navidad, y dentro de la octava navideña, lo dedicamos a la Sagrada Familia.

2.-Se nos invita a contemplar a la Sagrada Familia para contemplar la humanidad de Cristo y contemplar el alcance de la Encarnación del Hijo de Dios, en todo semejante a nosotros menos en el pecado.

 

DESARROLLO:   

1.-La primera lectura del libro del Eclesiástico es siempre la misma en este domingo:

*Hacia el siglo II antes de Cristo, Ben Sirac, un sabio judío, nos habla de la armonía familiar.

*está marcado por la cultura ambiental y tiene una imagen de la familia tradicional: el padre es un absoluto y los hijos son su prolongación.

*La conducta de un hijo se mide, ante todo, por el respeto que profesa a sus padre ancianos.

Esta conducta será garantía de una vida feliz.

2.-La segunda lectura es un fragmento de la Carta de San Pablo a los Colosenses:

*La visión que Pablo tiene de la familia está influenciada por la enseñanza de Jesús sobre la “nueva familia”, es decir, sobre los que comparten la misma fe.

*A partir del lazo del amor que une entre sí a los creyentes, Pablo describe lo que debe ser la familia cristiana.

*La autoridad de los padres es una autoridad de servicio.

*Jóvenes y adultos, todos están inmersos en la misma corriente de gracia misericordiosa que renueva todas las relaciones humanas.

3.-El evangelio de San Lucas nos describe la peregrinación del niño Jesús, al cumplir doce años, con sus padres a Jerusalén con motivo de la Pascua.

*Los padres de Jesús le ayudan a participar en la Tradición religiosa de su pueblo.

*José y María no renuncian a su tarea de educadores.

*Jesús manifiesta a sus padres el verdadero sentido de la familia: la familia no es un absoluto.

*Jesús no se debe a José y María, sino a Dios: “¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?”

   

 FINAL:  

1.-Pidamos a Dios por todas las familias, especialmente las más necesitadas.

2.-Miremos a la Sagrada Familia y crezcamos como miembros de nuestras familias en claves de amor y de respeto.

3.-Supliquemos a los padres una autoridad de servicio.

4.-Que esta Eucaristía nos haga crecer como la familia de Jesús, aumentando nuestras relaciones fraternas de unos y otros.