IV DOMINGO DE ADVIENTO. CICLO B.

MONICIÓN
DE ENTRADA:
Queridos amigos: Cuando el tiempo estuvo maduro -nos dice San Pablo- Dios nos envió a su Hijo, nacido de una mujer. Hoy, domingo cuarto y último de adviento, nosotros vamos a fijar nuestra mirada en la Virgen María, porque fue como un resumen de toda la esperanza que hubo en el mundo aguardando la venida del salvador. Y así, llenos de esperanza, con los ojos puestos en la madre de Jesús, vamos a vivir hoy la celebración de la eucaristía.
ACTO PENITENCIAL:
S.-Ven, Señor, restáuranos
y que brille tu rostro sobre nosotros. Ayúdanos
a construir una sociedad donde no haya derroche.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
S.-Ven, Señor, ven a visitar tu viña, la cepa que tu diestra plantó. Ayúdanos a que desaparezca la ludopatía, que destruye a tantas familias. Cristo, ten piedad.
S.-Ven, Señor, rasga
el cielo y baja para darnos tu salvación. Aniquila
nuestro desencanto, que nos sumerge en la inactividad. Señor,
ten piedad.
MONICIÓN
A LA PRIMERA LECTURA (2 Sam 7,1-5.8b-12.14a-16):
Nos estamos preparando para celebrar el nacimiento de Jesús, el Hijo de David, el que llevará a verdadero cumplimiento las esperanzas de Israel. Escuchemos ahora una antigua profecía que es anuncio del amor de Dios: Dios no necesita templos obra de los hombres; Dios dará a David un descendiente, el Mesías, para salvar a su pueblo.
San Pablo invita a los romanos a descubrir todo el alcance del "misterio divino", manifestado al fin y plenamente en Jesucristo. Hasta la venida de éste, la naturaleza exacta del plan de Dios sobre los hombres no podía ser totalmente comprendida, aunque ya se podía vislumbrar a través de los escritos de los profetas. Ahora, se ha revelado plenamente en Cristo.
MONICIÓN
AL EVANGELIO (Lc 1,26-38):
Cuando adviento está en su recta final y se acerca navidad, la Iglesia nos invita a fijar nuestra mirada en la Virgen María. Ella, que tenía siempre los ojos puestos en Dios, y el corazón lleno de gracia del Señor, nos enseñará cómo hemos de preparar el camino a Jesús.
1) Por la Iglesia, para que sea una señal del amor de Cristo a todos. ROGUEMOS AL SEÑOR
2) Por los que gobiernan las naciones; para que
trabajen por la paz, fruto de la justicia.
ROGUEMOS AL SEÑOR.
3) Por el Papa, para que anuncie el amor y la
solidaridad a todos los pueblos.
ROGUEMOS AL SEÑOR.
4) Por los que odian, matan, engañan y menosprecian
los derechos de los demás, para que el Señor cambie sus corazones. ROGUEMOS AL SEÑOR.
5) Por los pobres, los enfermos, los que tienen hambre, los perseguidos,
para que puedan experimentar la recompensa de Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR.
6) Por nosotros, para que amemos a Dios con todo
nuestro corazón y al prójimo como a nosotros mismos.
ROGUEMOS AL SEÑOR.
7) Por los que estamos aquí, para que el Señor nos
conceda aquello que más necesitamos.
ROGUEMOS AL SEÑOR.
8. Por nosotros, que nos disponemos a celebrar la
navidad del Señor; para que vivamos estas fiestas con sentido cristiano, en
convivencia fraternar. ROGUEMOS
AL SEÑOR.
MONICIÓN A LAS OFRENDAS: (presentamos una vela grande encendida, un cuenco con sal, el pan y el vino).
VELA ENCENDIDA: Señor
queremos que tu Espíritu nos ayude a ser luz en medio de los demás. Tu nos llamas a ser "luz del mundo". Ayúdanos a iluminar
nuestras vidas. Para que seamos siempre luz.
CUENCO CON SAL: Señor
queremos que tu Espíritu nos de la capacidad de dar sabor a la vida. Tu nos llamas a ser "sal de la tierra". Ayúdanos a
ser discípulos tuyos.
PAN y el VINO: Señor, queremos que tu Espíritu
nos ayude a ser ofrenda agradable a Ti con nuestra Vida desde el servicio, el testimonio y la misericordia.
PAZ:
Cuando partamos el pan con el hambriento y practiquemos el amor y la justicia, la paz se quedará en la tierra y no se marchará jamás. Dios estará con todos nosotros. Y nosotros haremos la paz unos con otros.
MEDITACIÓN:
Descarga la meditación en formato zip
Para
ti, una persona especial.
1.-Aún
cuando el día no se inicie como lo esperabas….
Esto no es motivo para perder la ilusión.
2.-Aún
cuando pareciera que has perdido una gran parte de tu vida…
Recuerda que eres especial y la vida te dará otra oportunidad.
3.-
Aún cuando veas que no eres capaz de
lograrlo
Recuerda que tienes amigos que te rodean y desean lo mejor para ti .
4.-
Aún cuando tus ideales se derrumban
frente a ti…
El fin de un acontecimiento marca el inicio de otro.
5.-
Aún cuando pienses y estés convencido
de que tus preguntas no tienen respuestas…Calma, verás pronto que no tenías
razon.
6.-El
que desea ser feliz debe correr riesgos porque no conoce el futuro, pero prepárate
porque en el camino nada será regalado.
7.-No
te detengas y sigue adelante que
Dios quiere lo mejor para ti, aún cuando te cueste creerlo y creas que estás
solamente soñando.