I DOMINGO DE ADVIENTO. CICLO B

MONICIÓN
DE ENTRADA:
Resuena
hoy en medio de nosotros un anuncio lleno de esperanza: ¡El Señor viene! Viene
a renovar nuestras vidas, viene a renovar el camino de la humanidad y conducirlo
hacia su Reino.
Hoy,
al comenzar el tiempo de Adviento, se nos llama a vivir con alegría ese anuncio
gozoso y a responder a él. Para recibir al Señor hoy y todos los días, y para
vivir un día para siempre en los cielos nuevos y la tierra nueva que él nos
ofrece.
Comencemos
ahora la celebración encendiendo el primer cirio de la corona de Adviento, que
nos señala el camino hacia la fiesta de la Navidad.
ACTO PENITENCIAL
1.-Ven,
Señor, restáuranos y que brille tu rostro sobre nosotros. Señor, ten piedad.
2.-Ven,
Señor, ven a visitar tu viña, la cepa que tu diestra plantó. Cristo, ten
piedad.
3.-Ven, Señor, rasga el cielo y baja para darnos tu salvación. Señor, ten piedad.
MONICIÓN
A LA PRIMERA LECTURA (Is 63,16b-17;64,1.3b-8):
El
pueblo del Antiguo Testamento estaba desalentado, era como si le faltara la
esperanza. Y acude a Dios para que baje a salvarlo. Al comenzar el adviento,
nosotros que vivimos en el Nuevo Testamento, también decimos a Dios que venga y
que nos salve.
MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (1 Cor 1,3-9):
Escuchemos
las palabras de San Pablo, que nos animan a vivir en la espera del Señor.
MONICIÓN
AL EVANGELIO (Mc
13,33-37):
El Señor cuando venga quiere encontrarnos vigilantes. Porque no sabemos el momento de su venida. Porque no debe hallarnos dormidos.
PETICIONES:
1.-
Para que no alce la espada pueblo contra pueblo y todos vivan en justicia y
solidaridad. Ven, Señor Jesús.
2.-Para
que la Iglesia, para que todas las comunidades cristianas, sean luz en la noche
del mundo e instruyan a los pueblos en los caminos del Señor. Ven, Señor Jesús.
3.-Para
que los pobres, los enfermos y cuantos sufren encuentren ayuda y consuelo en la
palabra y en el amor de los hermanos. Ven, Señor Jesús.
4.-Para
que cuantos viven desanimados y desesperanzados encuentren sentido a sus vidas y
se abran a la luz del Adviento. Ven, Señor Jesús.
5.-Para
que todos nosotros encendamos nuestras lámparas y nos preparemos así a la
venida de Cristo. Ven, Señor Jesús.
6.-Por los que no creen en Jesucristo pero buscan el camino de la verdad y del amor. Ven, Señor Jesús.
MONICIÓN A LAS OFRENDAS:
"Señor, con el pan y el vino te presentamos nuestra vida. Haz de nosotros un instrumento de tu paz. Donde hay odio, que yo ponga amor. Donde haya ofensas, que yo ponga perdón. Donde haya discordia, que yo ponga verdad. Donde haya duda, que yo ponga fe. Donde haya desesperanza, que yo ponga esperanza. Donde haya tinieblas, que yo ponga luz. Donde haya tristeza, que yo ponga alegría".
MONICIÓN AL PADRE NUESTRO:
Jesús nos prometió el reino de Dios. Vamos a pedir al Padre que venga Jesucristo y nos dé ese reino. PADRE NUESTRO...
PAZ:
Cuando Jesús venga, la paz vendrá también y estará en todos los corazones y en todas las casas. Nosotros ahora, antes de la comunión, vamos a darnos la paz unos a otros.
INVITACIÓN
A COMULGAR:
"Ven, Señor Jesús", decimos ahora también cuando nos disponemos a recibir la comunión. El Señor va a visitarnos y nos va a dar su cuerpo y su sangre. Estamos en adviento, porque Jesús va a venir con nosotros.
MEDITACIÓN:
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MEDITACIÓN.
MADRE TERESA DE CALCUTA.
1.-Da
siempre lo mejor de ti.. y lo mejor
vendrá.
3.-
Si eres
amable, las
personas pueden
acusarte
de egoísta
e interesado
... Aún
así sé
gentil .
4.- Si eres un vencedor, tendrás algunos falsos amigos y algunos enemigos verdaderos ... Aún así Vence
5.-
Si eres
honesto y
franco, las personas
pueden engañarte
... Aún
así sé
honesto
y franco .
6.-
Lo que
tardaste años para
construir, alguien puede
destruirlo de
una hora para otra ...
Aún así ...Construye
7.-
Si tienes
paz y
eres feliz, as personas
pueden sentir envidia...
Aún
así ... Sé
feliz .
8.-
El bien
que hagas
hoy, puede ser
olvidado mañana ...
Aún así ... Haz
el bien .
9.-
Da al
mundo lo
mejor de
tí, aunque eso
pueda nunca
ser suficiente ...
Aún así da
lo mejor
de ti
mismo .
Pautas de la Homilía.
INICIO.
1.-Comenzamos el Adviento: un tiempo privilegiado de gracia para recordar, para esperar y para celebrar las venidas del Señor Jesús.
2.-Sólo será capaz de esperar la venida del Señor quién está vigilante y despierto: ¡Velad! ¡Vigilad!
3.-El Adviento es un tiempo para reavivar nuestra esperanza y nuestra fe en Dios.
DESARROLLO:
Adviento es un tiempo de hambre y sed de Dios; es un tiempo de conversión.
1.-El profeta nos recuerda que el hombre siente un gran vacío que sólo será satisfecho por Dios: ¡Esta es el hambre de Dios!
“Tú Señor, eres nuestro Padre... ¡Ojalá rasgases los cielos y vinieras y se derritieran los montes en tu presencia!
*El profeta Isaías nos dice que Dios sale al encuentro del que practica la justicia:
*practicar la justicia, en el lenguaje bíblico, es practicar el bien y hacer en cada momento lo que es justo; en definitiva, cumplir la voluntad de Dios. ¡Esta es la llamada a la conversión!
*El profeta nos ayuda a contemplar nuestra vida como arcilla en las manos de Dios: “Tú eres nuestro Padre, nosotros la arcilla y tú el alfarero: Todos somos obra de tus manos”
2.-El salmo 79 nos llama a suplicar a Dios la salvación ante el mundo que levanta un muro de muerte frente a nosotros, consecuencia del egoísmo, del terrorismo, de la explotación, de la droga, del hambre...: “Señor, Dios nuestro, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve”
*Es el grito de la Iglesia que dirige a Dios desde la desesperanza, de la impotencia y del desánimo, pero que describe su gran confianza en la misericordia y en la bondad del Dios.
2.-San Pablo nos recuerda en la lectura que Dios Padre, por medio de su Hijo Jesucristo, se mantendrá fiel hasta el final del tiempo.
*Nos llama a participar en la vida divina de su Hijo Jesucristo.
*Su fidelidad es la única que romperá nuestra infidelidad y nuestro pecado.
3.-El evangelio nos llama con cierta urgencia a la espera atenta, a la vigilancia en alerta: “vigilad, pues no sabéis cuándo es el momento”
*El Seños nos ha confiado a cada uno de nosotros nuestra vida y nuestros ambientes para ejercitar la voluntad de Dios con alegría.
FINAL:
1.-Pedimos al Señor que venga pronto a nosotros para que le descubramos en el rostro del que sufre y nos transforme radicalmente desde sus entrañas de misericordia.
2.-Despojémonos de nuestros pecados del hombre viejo, para revestirnos de la gran esperanza de la llegada del Señor Jesús.
3.-No olvidemos que el Adviento es tiempo para recordar: el Señor vino en Belén. El anunciado por los profetas, vino y acampó en nuestra tierra.
4.-No olvidemos que el Adviento es tiempo para celebrar: El Señor viene, y se hace encontradizo a nosotros, especialmente en la celebración de la Eucaristía.
5.-No olvidemos que el Adviento es tiempo para esperar: El Señor vendrá y se manifestará de manera definitiva al final del Tiempo.
6.-Aprendamos de la Virgen María, la mujer del Adviento, a cómo abrirnos con autenticidad a las venidas del Señor.