I  DOMINGO DE ADVIENTO. CICLO C

 

MONICIÓN DE ENTRADA:  

 El adviento es: aceptación, entrega, gratificación, oración, compromiso, esperanza, servicio, alegría; es decir, “si”, la primera palabra de Dios fue: “hágase, sea, sí….. y todo empezó a realizarse.

La primera palabra del hombre fue: “si”, eso si cuando vio a la mujer.

        La palabra de María al Angel fue: “si” “hágase”. La última palabra de la Biblia fue: “si”, “vengo pronto”, “amén”; expresión que se refiere a la segunda venida de Jesús.

        Decir si a Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo), es decir sí al principio de nuestra salvación.

        Decir sí a Jesús es bendición y es gracia.

        Decir sí es la base firme para fundar una familia, para hacer un mundo nuevo.

        Decir sí, es negarse a sí mismo, es lo que hizo el buen samaritano, es decir si al desvalido es una normativa para todo seguidor de Cristo. Porque el sufrimiento del hermano debe ser tu sufrimiento, tu felicidad la suya.

        El gran cariño es un espíritu arraigado en la fe y en Dios, es aquel que enferma con la enfermedad del prójimo y doliente con su dolencia, alegre con su alegría. Por eso, la pena del prójimo tenemos que destruirla como pena nuestra que es, y porque su vida es nuestra vida.

        Hoy comenzamos un nuevo ciclo litúrgico, ciclo A.  Recibamos en procesión solemne el nuevo leccionario que durante este año litúrgico vamos a escuchar.

ACTO PENITENCIAL  

      1.- Tú que viniste para ser el Salvador de todos los hombres. SEÑOR, TEN PIEDAD.

         2.-Tú volverás un día para llevarnos contigo. CRISTO, TEN PIEDAD.

         3.-Tú que estás siempre con nosotros y nos perdonas. SEÑOR, TEN PIEDAD.

    

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Is 2, 1-5):

      En esta Lectura de Isaías, escucharemos un hermoso mensaje. Es un anuncio de esperanza, es la gran noticia del adviento. Cuando pesa el cansancio, cuando se impone la violencia y la injusticia, y el mundo se está destruyendo con cataclismo continuos, nos dice el profeta: mirad a lo alto y veréis una luz que orientará nuestros pasos.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (Rom 13, 11-14):    

Escuchemos ahora la llamada de San Pablo, que nos invita a no desaprovechar este tiempo que Dios nos da. San Pablo nos asegura que "nuestra salvación está más cerca", que "el día se echa encima", es el día del Señor, el día de la salvación, el día de la dicha. Por eso no podemos vivir entretenidos en mil cosas, embotados por la diversión y el consumo.   

MONICIÓN AL EVANGELIO (Mt 24, 37-44):

        Jesús ha venido a despertarnos. En todas sus palabras hay una palabra: "velad". Hay que tener siempre la lámpara encendida. En cualquier momento puede venir el ladrón, pero no un ladrón vulgar. Este ladrón no viene para robar, sino para ofrecer y regalar. Es ladrón de corazones. Velad, porque llega el Esposo deseado, el Hijo del Hombre. Velad porque el Reino de Dios se acerca. Es la gracia que llama a tu puerta. Es Dios que te visita.

     

PETICIONES:  Respondemos a cada petición: (Ven, Señor Jesús)

        1.- Para que no alce la espada pueblo contra pueblo y todos vivan en justicia y solidaridad. VEN, SEÑOR JESUS.

         2.-Para que la Iglesia, para que todas las comunidades cristianas, sean luz en la noche del mundo e instruyan a los pueblos en los caminos del Señor. VEN, SEÑOR JESUS.

         3.-Para que los pobres, los enfermos y cuantos sufren encuentren ayuda y consuelo en la palabra y en el amor de los hermanos. VEN, SEÑOR JESUS.

         4.-Para que cuantos viven desanimados y desesperanzados encuentren sentido a sus vidas y se abran a la luz del Adviento. VEN, SEÑOR JESUS.

         5.-Para que todos nosotros encendamos nuestras lámparas y nos preparemos así a la venida de Cristo. VEN, SEÑOR JESUS.

MONICIÓN A LAS OFRENDAS: 

         -PAN Y VINO: Señor, con el pan y el vino te presentamos nuestra vida.  Haz de nosotros un instrumento de tu paz.

         - RELOJ: Este reloj marcha la hora de la venida de Cristo. Que todos nuestro tiempo sea para Ti, Señor.

         - ARMA ROTA, Haz posible, Señor, que la violencia y toda clase de guerra llegue a su fin.

  MONICIÓN AL PADRE NUESTRO:

 La palabra más gratificante,  que más nos llena y no nos cansa de decirla es PADRE.

        Decimos padre y se disipan nuestros miedos….., ya nunca estaremos solos, y que dulce resulta llamarte padre al saber que es inagotable tu amor.

        Ya no hay lugar para las castas ni para los racismos, ni patriotismos. Tu sientas a todos en la misma mesa de la creación y de tu reino.

        Y porque sabemos que nos escuchas y que sabes bien lo que queremos y necesitamos, nos atrevemos a decir: PADRENUESTRO.

 PAZ:          

    "Hermanos: os saludo como amantes de la Paz de Jesús.  Si crees que una sonrisa es más poderosa que un arma.

        Si crees que lo que une a los hombres es más importante que lo que divide. Si crees en el poder del apretón de manos o de un abrazo.   Si crees en el poder de una mirada que lleva consigo una pizca de amor. Si está pronto a dar el primer paso antes que el otro.   Si compartes tu pan y sabes dar un poco de tu corazón.   Si la cólera te parece un rasgo de debilidad y no una señal de fuerza entonces   trabajas por la PAZ DE  JESUS DE NAZARET.

INVITACIÓN A COMULGAR:

"Ven, Señor Jesús", decimos ahora también cuando nos disponemos a recibir la comunión. El Señor va a visitarnos y nos va a dar su cuerpo y su sangre. Estamos en adviento, porque Jesús va a venir con nosotros.

 

   MEDITACIÓN

Ven Jesús

Tu que sabes lo que es ser hombre y vivir.

Ven, estamos apretados en los asientos del estadio

Y los hombres “no son de verdad”.

Ven, estamos apresados entre los barrotes del deseo

Y el corazón no tiene sitio.

Ven, estamos cargados con demasiados problemas

Y ya no tenemos fiesta.

Ven, que los hombre mueren solos

Que los ancianos estorban,

Que los hijos cansan,

Que los compromisos no interesan,

Que la tierra nos ahoga

Que los dieses nos aplastan,

Que estamos sin Dios y sin alma.

Ven, Jesús, Ven

Porque tu sabes lo que es ser persona

Sabes lo que es un hermano,

Sabes lo que es un amigo,

Sabes lo que es un hijo de Dios.

Tu llevas la frente alta,

Tu corazón va a ritmo,

Tus manos están a la obra.

Ven, Jesús, tu sabes lo que es ser hombre y vivir.

Pautas de la Homilía.

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FINAL: