VIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO.
CICLO B.

MONICIÓN
DE ENTRADA:
Queridos amigos: hoy es domingo.
Y aquí estamos de nuevo. Jesús nos ha invitado, y hemos aceptado su
invitación. El nos conoce muy bien, conoce nuestro corazón.
Vamos a celebrar la eucaristía, para que Jesús ponga a
prueba nuestro corazón y lo transforme en un corazón muy bueno, pues cada
eucaristía es para nosotros un nuevo encuentro personal y amorosa con Dios.
Para que nuestras vidas estén siempre preparadas para recibir el vino nuevo del
evangelio.
MONICIÓN
A LA PRIMERA LECTURA
:
(Os 2,14-15.19-20)
En el fragmento que vamos a leer, el profeta Oseas nos explica cómo nos ama Dios. Y lo hace a partir de su experiencia, a partir de su matrimonio. Nuestras infidelidades no apagan el amor de Dios. Aun más, él, que ha sido el primero en amarnos, nos propone renovar nuestro amor.
MONICIÓN
A LA SEGUNDA LECTURA (
2
Cor 3,1b-6):
Pablo nos habla de su servicio a la comunidad de Corinto. Lo que él ha hecho no es sólo por su propio esfuerzo. Es gracias al Espíritu que da vida.
MONICIÓN AL EVANGELIO (Mc 2, 18-22)
Jesús se manifiesta como el esposo aguardado por Israel para inaugurar la nueva alianza, los tiempos nuevos y definitivos de la fiesta eterna que tendrán lugar al final de los tiempos. Escuchad el evangelio de San Marcos.
1.- Por toda la Iglesia: para que sea signo del amor de Dios por todos los
hombres. ROGUEMOS AL SEÑOR.
2.- Por los pueblos del mundo:
para que el Espíritu les avive el deseo de una convivencia justa y pacífica.
ROGUEMOS AL SEÑOR.
3.-Por todas las parejas: para que sepan renovar siempre su amor, en la
fidelidad y la vida compartida. ROGUEMOS
AL SEÑOR.
4.-Por todos los que trabajan al servicio de la fe y las comunidades
cristianas: para que sean fieles a la obra del Espíritu de Dios en su
ministerio. ROGUEMOS AL SEÑOR.
5.- Por los enfermos, los ancianos y todos los que necesitan atención:
para que no les falte la ayuda de sus familias y de sus comunidades.
ROGUEMOS AL SEÑOR.
6.- Por nosotros y por todos los que confían en nuestra oración: para que
esta celebración sea un encuentro personal festivo y esperanzado con Cristo.
ROGUEMOS AL SEÑOR.
7.- Para que el Señor nos conceda la lluvia que tanto necesitamos.
ROGUEMOS AL SEÑOR.
OFRENDAS:
Señor, con el pan y el vino queremos ofrecerte nuestra vida y decirte: a quienes somos cobardes, danos tu valentía; a quienes somos hipócritas, danos tu sinceridad de vida; a quienes somos egoístas y envidiosos, danos tu entrega; a quienes somos insensibles, danos tu vivencia sobre tu Padre. SEÑOR, HAZNOS OFRENDAS DE AMOR Y DE CONVERSIÓN.
PADRE
NUESTRO:
Con el Padre nuestro queremos Padre de Jesús, querido Padre Dios,
ponernos en tus manos y decirte que hagas de cada uno de nosotros lo que
quieras.
Queremos darte gracias por
todo lo que somos. Queremos decirte que estamos dispuestos a cumplir tu
voluntad. Queremos decirte,
querido Padre Dios, que nos hagas imagen de tu Hijo Jesús.
PAZ:
Señor Jesús, Tú dijiste a tus apóstoles: "OS DOY LA PAZ". No mires nuestros pecados, que ponen guerra y división. No mires nuestros egoísmos, que olvidan y menosprecian a los demás. No mires, Señor, nuestras guerras. Mira, sobre todo, la fe de los sencillos. DANOS, SEÑOR, TU PAZ.
MEDITACIÓN: Las pequeñas Bienaventuranzas.
2.-Felices los que no confunden un grano de arena con una montaña, pues se ahorrarán muchas preocupaciones.
3.-Felices los que saben descansar sin buscar excusas, porque están en el camino de la sabiduría.
4.-Felices los que no se toman muy en serio, porque serán más estimados por los demás.
5.-Felices serán si toman en serio las cosas pequeñas y afrontan con calma las grandes: llegarán muy lejos en la vida.
6.-Felices si aprecian una sonrisa y olvidan un mal gesto, pues caminarán por la vertiente feliz de la vida.
7.-Felices si son comprensivos con los malos gestos de los demás; les tendrán por tontos, pero ése es el precio del amor.
8.-Felices
los que piensen antes de
obrar y oran antes de pensar, porque
evitarán muchos errores.
9.-Felices
si reprimen su lengua y saben sonreír, aunque les
contradigan
y les molesten; porque
el Evangelio ha prendido
en su corazón.
10.-Y, sobre todo, felices, si reconocen, en todos al Señor; porque la luz de la verdad brilla en su vida y han hallado la verdadera sabiduría.
Pautas de la Homilía.
INICIO.:
1.-La Eucaristía es un encuentro amoroso con el Padre Eterno, manifestado plenamente en Jesucristo, y vivido en el Espíritu. Cada Eucaristía tiene una presencia trinitaria.
2.-La Palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo. Ella está destinada a iluminar nuestra existencia.
DESARROLLO:
1.-El profeta Oseas muestra cómo Dios quiere casarse con su pueblo en matrimonio perpetuo, aunque éste sea infiel.
*Es un amor apasionado, fuerte, compasivo y misericordioso.
*El Señor le hace comprender al profeta Oseas, en su propia vida y por medio de la infidelidad de su propia esposa, la tragedia de su amor burlado: Dios quiere atraer a su pueblo con “correas de amor” y experimenta la infidelidad. Aún así intentará conquistar de nuevo el amor y la fidelidad de su esposa. La atraerá, y la llevará al desierto, al lugar de su primer encuentro. *También hoy nos hace a cada uno de nosotros un ofrecimiento de amor en Cristo.
*San Juan de la Cruz decía que en cada Eucaristía entramos en comunión con el “Esposo”, Cristo, y se entrega por nosotros. Espera de nosotros una respuesta amorosa y fiel. *Muchos místicos y personas espirituales sintieron y vivieron los desposorios del alma con su Señor. Experimentaron altas cimas luminosas de unión con Dios.
*Algo completamente nuevo se anuncia en el evangelio: La presencia de Jesucristo entre nosotros, Jesús es el mismo hoy y siempre.
*Jesucristo es el Novio que manifiesta todo el amor apasionado de Dios, tal como lo
2.-San Pablo en la carta a los Corintios insiste que “donde está el Espíritu del Señor está la libertad”.
*la libertad auténtica es la libertad de los hijos de Dios, vinculada al bien y a la verdad, al amor y a la misericordia.
3.-El evangelio de Marcos plantea el tema del ayuno. El ayuno que Dios quiere es que “partas tu pan con el hambriento” *Jesús se presenta a sí mismo como el Esposo que cantaron los profetas, en especial Oseas y Ezequiel cuando hablaron de la alianza de eterno amor que hace Dios con su pueblo. *Jesús es el esposo de la Iglesia y anuncia un también un desgarro, una viudez temporal producida por la pasión y muerte, que llevará a alegría definitiva de la Resurrección.
FINAL:
1.-Que nuestro encuentro con Cristo, el esposo fiel, que nos llama a un encuentro permanente con cada uno de nosotros, nos haga capaces de vivir su amistad.
2.-Que la Cuaresma que dentro de unos días celebraremos nos ayude a prepararnos en conversión la verdadera renovación bautismal de nuestra fe.
3.-Que María, la mujer del silencio, nos acerque a los verdaderos sentimientos de Cristo y nos ayude a vivir los valores del evangelio.