VII Domingo de Pascua.
CICLO B.

MONICIÓN DE ENTRADA:
Queridos
amigos: A todos nos gusta ir creciendo, saber más, ser mejores, llegar a ser
algo en la vida. Y es que hay en todos nosotros un deseo de irnos perfeccionando
cada vez más. El día en que todos fuéramos perfectos, la creación sería
mucho más perfecta.
Hoy celebramos la
solemnidad de la ascensión de Jesús. Esto quiere decir que Jesús, que fue el
hombre cabal y perfecto, el mejor de los nacidos de mujer, el que más ha amado
a los demás, ha llegado a la plenitud de meta. El Padre lo ha exaltado, lo ha
hecho primogénito de todas las criaturas, el primero de los hombres y la cabeza
de la Iglesia.
Un domingo más seguimos celebrando la pascua de resurrección. El Señor
nos ama como nadie amó jamás.
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Hch 1, 1-5.8-11)
El libro de los Hechos de los apóstoles fue escrito por san Lucas. Hoy nos ofrece su primera carta, que recoge las últimas recomendaciones del resucitado. Como mensaje viene a decirnos: conmemoramos que Jesús ha sido glorificado en cuerpo y alma por Dios y vive y reina con él para siempre. Escuchemos atentamente.
MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (Ef 1, 17-23)
La Resurrección y la Ascensión de
Cristo son una manifestación del poder de Dios. Pero Cristo es la punta de
flecha, que abre camino para toda la Humanidad. Tenemos en Cristo un gran
argumento para nuestra esperanza. Por eso hay que pedir a Dios que nos dé a
conocer “cuál es la riqueza de gloria que da en herencia a los santos”. Lo
que ya se ha cumplido en la Cabeza, Cristo, debe también cumplirse en los
miembros de su Cuerpo, la Iglesia.
MONICIÓN AL EVANGELIO (Mc 16,15-20)
La Iglesia ha recibido de Jesucristo
el mandato de predicar el evangelio a todas las naciones. En la fiesta de la
Ascensión volvemos a tomar conciencia de que todos debemos anunciar la buena
noticia de Jesús, el Señor. Los discípulos llevan la paz y la salvación en
sus palabras y en sus manos: “el que crea y se bautice se salvará”.
PETICIONES:
1. Que la Iglesia sea sacramento de la presencia
salvadora de Jesucristo en el mundo. ROGUEMOS
AL SEÑOR.
2. Que los pobres del mundo sean
evangelizados. ROGUEMOS AL SEÑOR.
3. Que los que viven en duro
destierro y en valles de lágrimas sean liberados y consolados. ROGUEMOS
AL SEÑOR.
4. Que los que abundan en bienes
que sean solidarios. ROGUEMOS AL SEÑOR.
5. Que nadie pierda la fe y la
esperanza. ROGUEMOS AL
SEÑOR.
6.- Que agradezcamos la presencia de
Cristo y anhelemos la parrusía.
ROGUEMOS AL SEÑOR.
PADRE NUESTRO:
El
pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz intensa. Habitaban tierras de
sombras y una luz les brilló. Decía una voz: Grita. Di a las ciudades de Judá:
"Aquí está vuestro Dios", el Dios de la paz, el Dios de la alianza,
el Dios de Jesucristo”.
Decía
que el Dios vivo es el Dios de nuestros padres, el Dios de la vida, ante quién
sólo era necesario descalzar el alma.
PAZ:
La paz que es perdón que nos libera de la ira,
del rencor, de la envidia. La paz que es libertad y una vida siempre abierta. La
paz que es el alimento de la convivencia, y que se comparte en la mesa con
alegría y gozo.
La paz es necesaria y posible, pero se conquista con esfuerzo. No seremos portadores de paz si nuestro corazón no está pacificado. Te decimos todos: QUEREMOS LA PAZ, SEÑOR.
MEDITACIÓN
1.-Dios no te preguntará qué modelo de coche usabas… te preguntará a cuánta gente llevaste.
2.-Dios no te preguntará los metros cuadrados de tu casa… te preguntará a cuánta gente recibiste en ella.
3.-Dios no te preguntará la marca de la ropa en tu armario… te preguntará a cuántos ayudaste a vestirse.
4.-Dios no te preguntará cuán alto era tu sueldo… te preguntará si vendiste tu conciencia para obtenerlo.
5.-Dios no te preguntará cuál era tu título… te preguntará si hiciste tu trabajo con lo mejor de tu capacidad.
6.-Dios no te preguntará cuántos amigos tenías;… te preguntará cuánta gente te consideraba su amigo.
7.-Dios no te preguntará en qué vecindario vivías;… te preguntará cómo tratabas a tus vecinos.
8.-Dios no te preguntará el color de tu piel;… te preguntará por la pureza de tu interior.
Pautas de la Homilía.
INICIO.:
1.-Celebramos el domingo de la Ascensión del Señor, el Domingo VII de Pascua.
2.-En este domingo la Iglesia celebra la 40 Jornada de los medios de comunicación social con el lema: “Los medios: red de comunicación, comunión y cooperación” 3.-El Obispo de Córdoba, Don Juan José, con motivo de esta Jornada, afirma: “Es tan grande la influencia de los medios de comunicación en la conformación de la sociedad, que la Iglesia pecaría de omisión si no creyera en la necesidad de los medios –prensa, radio, televisión, cine e internet- para su misión evangelizadora.
4.-
Se nos recuerda la urgencia de transmitir la fe que profesamos y vivimos. -No
es fácil la tarea que nos asigna el Señor porque soplan vientos contrarios al
Evangelio. Pero Jesús nos dice: Id y haced discípulos de todos los pueblos. La
Iglesia es esencialmente misionera.
DESARROLLO:
1.-San Lucas, en los Hechos de los Apóstoles, quiso dejar constancia no sólo de la vida de Jesucristo, sino también de la Comunidad Cristiana.
*La Iglesia es la prolongación de Cristo en la historia, es el Cuerpo Místico de Cristo.
*La Iglesia continúa la misión evangelizadora de Cristo, asistida por la acción del Espíritu Santo.
2.-San Pablo nos recuerda, en la carta a los Efesios, nos recuerda la meta a la que hemos sido llamados y convocados: la gloria de la herencia y grandeza del poder de Dios a favor de los creyentes.
*Necesitamos la asistencia del Espíritu Santo para encontrar, conocer y amar al Dios manifestado en Jesucristo.
*Nos señala que la glorificación del Señor es la primicia de nuestra propia glorificación.
3.-Jesús, en la Ascensión, nos llama a vitalizar nuestra vocación misionera: “id al mundo entero y proclamad el evangelio”
*La Iglesia es esencialmente misionera.
*La Ascensión culmina la Resurrección de Jesucristo: La Ascensión sitúa a Cristo en las categorías de la eternidad que comenzó en la Resurrección.
*Necesitamos renovar nuestro Bautismo, reorientar nuestra vida cristiana y sentirnos de nuevo enviados por Cristo.
*El Señor nos recuerda en el Evangelio que para ascender a Dios hay que acoger al hermano y encarnarse en nuestro mundo.
FINAL:
1.-Vivamos la Eucaristía, sabiendo que la celebramos desde la fe y el amor a Jesucristo.
2.-Ojalá
que en los medios de comunicación social, tan influyentes en el diseño de las
nuevas sociedades, se imponga el sentido común, la verdad, el respeto a la vida
y la verdadera humanidad.