V DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO.
CICLO B.

MONICIÓN
DE ENTRADA:
Cada uno de nosotros ha sido llamado por Jesús, por Dios. Por eso
somos cristianos, por eso queremos vivir su mismo amor, por eso deseamos dar
testimonio de nuestra esperanza, por eso nos reunimos todos los domingos en
torno a la mesa de la Palabra y de la Eucaristía.
El
domingo es el día del Señor. Los cristianos celebramos el día en que Jesús
resucitó. Por eso es siempre una fiesta para nosotros. Juntos formamos un solo
cuerpo, en el que Cristo es la cabeza. La eucaristía es el gran sacramento de
la comunidad cristiana y de la unidad. Si
la sinagoga es el lugar de reunión de los judíos, nosotros cristianos nos
reunimos en la Iglesia para seguir escuchando la predicación del Señor. Y si
la curación de los enfermos era un signo de la presencia de Dios, la atención
que nosotros seguimos prodigando a los enfermos de hoy es un toque de atención
para aquellos que sólo valoran lo productivo y lo que no crea problemas.
Jesús nos invita a ser luz y sal de la tierra, ser sus discípulos,
seguidores, constructores del Reino. Vivamos con alegría este encuentro
eucarístico con el Señor.
ACTO PENITENCIAL.
1.- Tú que quieres que seamos luz del mundo. Pero a veces somos tinieblas.
SEÑOR, TEN PIEDAD.
2.-Tú deseas que seamos sal de la tierra, que dé buen sabor a los
demás. Pero a veces damos malos ejemplos y no somos sal.
CRISTO, TEN PIEDAD.
3.-Tú quieres que nuestras obras buenas iluminen y ayuden a los demás. Pero a veces no somos luz ni somos sal. SEÑOR, TEN PIEDAD.
MONICIÓN
A LA PRIMERA LECTURA :
(Job 7,1-4.6-7)
A todos nos suena Job como hombre ejemplar por su paciencia, por su capacidad de aguante ante todo tipo de adversidad. Escuchemos cómo Job, sumido en un mar de contrariedades, manifiesta su angustia.
Si Jesús no se limitó a predicar en las sinagogas, sino que lo hizo en la cima de los montes y a la orilla del lago, también Pablo se orgullece de anunciar el Evangelio en todo lugar y en toda ocasión.
MONICIÓN
AL EVANGELIO (Mc 1,29-39):
Jesús predicaba el evangelio y curaba a los enfermos. San Marcos nos cuenta una de estas curaciones: la de la suegra de Pedro. La Iglesia, que ha recibido su misión de Jesús, no olvida nunca a los enfermos ni a los que sufren.
1.
Por la Iglesia, que anuncia el
evangelio. ROGUEMOS AS SEÑOR.
2.
Por los que se dedican al
cuidado de los enfermos. ROGUEMOS AL
SEÑOR.
3.
Por los que sufren enfermedades,
dolores, penas. ROGUEMOS AL SEÑOR.
4.
Por los niños y jóvenes
abandonados, delincuentes, marginados.
ROGUEMOS AL SEÑOR.
5.
Por los religiosos y religiosas
dedicadas a los enfermos y pobres.
ROGUEMOS AL SEÑOR.
6.
Por los que sufren sin
esperanza. Para que descubran a Jesucristo que salva. ROGUEMOS AL SEÑOR.
7.
Por nosotros aquí reunidos.
Para que Cristo sea siempre nuestra salud y nuestra fuerza. ROGUEMOS AL SEÑOR.
OFRENDAS:
Señor, con el pan y el vino queremos ofrecerte nuestra vida y decirte: a quienes somos cobardes, danos tu valentía; a quienes somos hipócritas, danos tu sinceridad de vida; a quienes somos egoístas y envidiosos, danos tu entrega; a quienes somos insensibles, danos tu vivencia sobre tu Padre. SEÑOR, HAZNOS OFRENDAS DE AMOR Y DE CONVERSIÓN.
PADRE
NUESTRO:
Con el Padre nuestro
queremos Padre de Jesús, querido Padre Dios, ponernos en tus manos y decirte
que hagas de cada uno de nosotros lo que quieras.
Queremos decirte, querido Padre Dios, que nos hagas imagen de tu Hijo
Jesús y nos ayudes a ponernos en tus manos.
PAZ:
La paz que es perdón
que nos libera de la rabias, de la ira, del rencor, de la envidia y de la
sangre. La paz que es libertad y una vida siempre abierta, en la casa y en el
trabajo, en la escuela y en la calle. La paz que es el alimento de la
convivencia, y que se comparte en la mesa con júbilo y con hambre.
La paz es necesaria y posible, pero se conquista con esfuerzo. No seremos portadores de paz si nuestro corazón no está pacificado. Te decimos todos: QUEREMOS LA PAZ, SEÑOR.
MEDITACIÓN:
1.-Padre. 2.-Me pongo en tus manos. Haz de mí lo que quieras. Sea lo que sea te doy las gracias. 3.-Estoy dispuesto a todo 4.-Lo acepto todo, con tal que tu voluntad se cumpla en mí y en todas tus criaturas. 5.-No deseo nada más, Padre, 6.-Te confío mi alma, te la doy...con todo el amor de que soy capaz.... 7.-porque te amo y necesito darme... 8.-Ponerme en tus manos, sin medida, con una infinita confianza... 9.-porque tú eres mi Padre.
Pautas de la Homilía.
INICIO.:
*-Hemos
sido convocados en el Señor: Como “piedras vivas” para celebrar la
Eucaristía.
*Todos
somos piedras vivas por medio del Bautismo y templos del Espíritu Santo
y somos invitados para celebrar la Eucaristía, la presencia viva de Cristo en medio de su Iglesia.
DESARROLLO:
1.-El libro de Job da respuesta al problema del sufrimiento desde la fe: *En medio del dolor y del sufrimiento, Job proclama que su vida es “un soplo” y sus días transcurren “sin esperanza”. *En medio del dolor y del sufrimiento, cada persona es llamada a reencontrarse con el Señor. *Reconociendo la fugacidad de la vida somos llamados a buscar la plenitud solamente en el Señor, que da sentido profundo a nuestra existencia.
2.-San Pablo es llamado por Dios al evangelio: tiene conciencia de ser llamado para el servicio al evangelio. *Anuncia a Cristo con dedicación total y entrega, “hecho débil con los débiles para ganar a los débiles; hecho todo a todos para ganar, como sea, a algunos”. *Nosotros somos llamados también a la misión y al anuncio del Evangelio como cristianos. *El mundo de hoy necesita el Evangelio: las personas, aún sin saberlo muchas veces, en su inconsciencia y frivolidad, en su tormento y llanto, suspira por su liberación y alguien que de sentido profundo a su vida. Y la encontrará solamente en la salvación que nos trae Jesús.
3.-Jesús fue un hombre cercano con todos, especialmente con sus amigos. *conoce de sus problemas y preocupaciones. *Se acerca a la suegra de Pedro, su gran amigo, para quitarle la fiebre. *La suegra de Pedro nos invita y nos anima con su ejemplo a saber servir a los demás.
4.-Jesús nos descubre el gran valor de la oración: buscaba silencio para orar al Padre. *la oración: un trato de amistad con Dios.
FINAL:
*Miremos a la Virgen María para que en ella aprendamos a vivir el evangelio de su Hijo.
*Pidamos dar frutos buenos (todo lo verdadero, lo noble, lo justo, lo puro, lo amable..) y que siempre permanezcan.
*Supliquemos encontrar al Señor en medio de nuestro sufrimiento y lamentos.
*Pidamos a Dios que nos ayude a ser apóstoles y evangelizadores en nuestro tiempo.
*Pidamos al Espíritu Santo que nos ayude a reconocer el amor de Dios y poder servir a los demás.