VIGILIA PASCUAL.
CICLO A

Encendemos
el cirio en la calle. Una vez encendido nos dirigimos a la Iglesia, la cual debe
estar lo más oscura posible.
*MONICIÓN
DE ENTRADA:
La noche del sábado al Domingo de Resurrección es cuando las comunidades cristianas celebramos la Vigilia Pascual, la celebración más importante de todo el año. Acompañamos en esa Vigilia a Cristo en su tránsito de la muerte a la vida.
Es
la noche en que, de un fuego nuevo, encendemos el Cirio Pascual y cantamos
solemnemente el pregón de fiesta. En que escuchamos más lecturas que de
ordinario, tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo, y sobre todo el
Evangelio de la resurrección. La noche más adecuada para recordar con la
aspersión con el agua bautismal. Y, sobre todo, celebramos esta noche la
Eucaristía, participando del Cuerpo y Sangre del Señor Resucitado.
*MONICIÓN
DE LA BENDICIÓN DEL FUEGO:
Hermanos: Hace ya más de tres mil doscientos años, durante
una vela nocturna como la que ahora nos disponemos a iniciar, el Señor libró a
nuestros padres de Israel de la dura esclavitud de Egipto. También en una noche
como la de hoy, hace más de dos mil años, nuestro Señor Jesucristo resucitó
victorioso de entre los muertos y arrancó así a la humanidad de la esclavitud
de la muerte.
Para celebrar estas maravillas, para participar de la libertad
de la Pascua definitiva, nos reunimos en esta Noche Santa, como lo hacen
también los demás cristianos diseminados por el mundo, y velaremos largamente
para contemplar, cantar y revivir la libertad de la Pascua del Señor.
Iniciaremos la celebración con una procesión siguiendo el Cirio
Pascual, figura de Cristo, como los israelitas siguieron a la columna de fuego y
nube que los conducía a la libertad. Luego escucharemos y meditaremos la
Palabra de Dios, que nos irá anunciando las maravillas del Señor a través de
la historia, y finalmente haremos memoria de nuestro Bautismo y celebraremos la
Eucaristía Pascual para hacer
presente y para participar en la maravilla culminante de la historia, el triunfo
de Jesucristo sobre la muerte.
Que, por la celebración de estos misterios, el Señor nos conceda
llegar un día a vivir, ya sin velos ni símbolos, sino en la plena visión de
su reino, aquella misma victoria sobre la muerte, el pecado y todo mal, que
ahora nos disponemos a celebrar por medio de los ritos de esta Noche Santísima
de Pascua.
*MONICIÓN
PARA LA PROCESIÓN:
Como en otro tiempo los hijos de Israel, guiados en la noche por la columna de fuego, pasaron de la esclavitud de Egipto a la libertad de Canaán, así también ahora nosotros, iluminados por la luz de Cirio Pascual, seguiremos a Cristo que sale resplandeciente del sepulcro y, a la luz de su triunfo, nos disponemos a inaugurar las fiestas pascuales.
-
Una
vez encendido el cirio y velas, procesión-
-
Pregón Pascual.
-
Se apagan las velas.
LITURGIA
DE LA PALABRA.
*MONICION
DEL SACERDOTE:
Hermanos,
con el pregón solemne de la Pascua, hemos entrado ya en la Noche Santa de la
Resurrección del Señor. En la oscuridad hemos esperado la luz. Larga fue la
espera de la humanidad, larga y difícil esta etapa cada hombre debe recorrer
hasta llegar a la plenitud de la vida.
Las
lecturas bíblicas que ahora nos disponemos a escuchar, ponen de relieve este
aspecto importante de la Salvación. El camino del hombre hasta su total
liberación es lento, lleno de obstáculos y tropiezos.
Escuchemos en silencio meditativo, la palabra de Dios. Recordemos las
maravillas que Dios ha realizado para salvar al primer Israel. Y cómo, en el
avance continuo de la historia de la Salvación, al llegar los últimos tiempos,
envió al mundo a su Hijo, para que su Muerte y Resurrección, salvara a todos
los hombres. Mientras contemplamos la gran trayectoria de esta Historia Santa,
oremos intensamente para que el designio de la salvación universal, que Dios
inició en Israel, llegue a su plenitud y alcance a toda la humanidad por el
Misterio de la Resurrección de Cristo.
Comenzamos
las lecturas de esta noche con una mirada amorosa hacia todo lo que existe y
hacia nosotros mismo. Es la mirada amorosa de Dios, que crea el mundo y lo pone
en nuestras manos como un gran don de bondad.
*LECTURA:
Libro
del Génesis 1, 1-2,2
*SALMO
RESPONSORIAL. 103
*ORACION:
(de pie)
Escucharemos
ahora una historia dramática. Abrahán está dispuesto a sacrificar a Dios a su
propio hijo. Dios, que quiere la vida y no la muerte, no aceptará aquel
sacrificio. Pero Abrahán será para siempre, para todos, el modelo de la fe y
la fidelidad.
*LECTURA:
Génesis 22, 1-18.
*SALMO
RESPONSORIAL: 15
*ORACION:
(de
pie)
Nuestro
Dios es el Dios que está a favor de los débiles, el Dios que se manifiesta
acompañando los caminos de la liberación. En el relato que vamos a escuchar,
Israel, el pueblo esclavo, es arrancado por Dios del poder del faraón. Este es,
verdaderamente, nuestro Dios.
*LECTURA:
Libro del Exodo 14, 15-15 (no se dice palabra de Dios.
*SALMO
RESPONSORIAL: Ex.
15 (lo hace la misma persona que la Lectura.
*ORACION:
(de pie)
*MONICION
A LA CUARTA LECTURA:
Esta
noche, en nuestra celebración, van a resonar ahora las palabras de los
profetas. Isaías habla en nombre de Dios y anuncia a su pueblo, a todos
nosotros, la ternura del padre del amor.
*LECTURA:
Libro de Isaías 54, 5-14.
*SALMO
RESPONSORIAL.
*ORACION:
(de pie)
*MONICION
A LA QUINTA LECTURA:
Las
palabras de los profetas son siempre un anuncio del amor de Dios, pero son
también una llamada a no olvidar al Señor, a volver a él, a reconocer que
sólo en él podemos encontrar vida. Escuchémoslo.
*LECTURA:
Lectura de Isaias 55, 1-11.
*SALMO
RESPONSORIAL.
*ORACION:
(de
pie)
*MONICION
A LA SEXTA LECTURA:
Con
harta frecuencia nos sentimos insatisfechos nosotros mismos, decepcionados de
nuestra propia vida, sin ánimos incluso para seguir el camino que quizás en
otro tiempo habíamos proyectado con una fe y una entrega que hoy quizás
encontramos a faltar. ¿No será quizás porque nos hemos dejado cautivar por
otras sabidurías, por otros “Evangelios” que no son el de Jesucristo?.
*LECTURA:
Libro de Baruc 3,9-15, 32-4, 4.
*SALMO
RESPONSORIAL.
*ORACION:
(de
pie)
La
última lectura del Antiguo Testamento que escucharemos en esta noche nos invita
a mirar hacia delante, hacia el futuro. El pueblo está en el exilio y reconoce
su culpa. Y Dios les anuncia la gran esperanza: él mismo vendrá a cambiar los
corazones, él mismo transformará la vida de los hombres.
*LECTURA: Ezequiel 36, 16-28.
*SALMO RESPONSORIAL
*ORACION:
(de pie)
Hemos
escuchado las lecturas del Antiguo Testamento, la larga historia que nos
preparaba para la vida nueva de Jesucristo. Ahora, antes de escuchar el anuncio
de esta vida nueva, cantemos y alabemos a nuestro Dios, y a Jesucristo, el
único camino, la única verdad, el único Señor.
*MONICION
A LA EPISTOLA:
La
humanidad que Dios asumió en la Encarnación, no la abandonará jamás, ya que
la resurrección de Cristo perpetúa para siempre la existencia de la raza
humana. Por eso, los cristianos deben ser optimistas en la progresión
constructiva de este mundo.
*LECTURA:
Romanos 6, 3-11.
*MONICION
AL EVANGELIO:
Pongámonos
de pie (pausa. Ha llegado el momento de proclamar el gran anuncio de esta noche:
La Resurrección del Señor. Es el anuncio que renueva toda la historia. Es el
anuncio de la vida para todos. Por eso ahora, antes de escucharlo, nos uniremos
en el canto de alabanza gozosa a Dios, el Padre, el Señor que nos ama para
siempre.
*SE CANTA EL ALELUYA
*EVANGELIO.
*HOMILIA.
LITURGIA
BAUTISMAL
*MONICION
A LA LITURGIA BAUTISMAL:
Esta
noche de la resurrección del Señor, es la noche en la que los cristianos
nacemos también a su vida nueva: es la noche en la que celebramos y renovamos
el bautismo que nos hace hijos de Dios, hermanos de Jesucristo, fuertes con la
fuerza del Espíritu, dispongámonos pues a celebrar el don del agua que nos
transforma.
El
sacerdote con los ministros se dirige a la fuente bautismal. (Si hay bautizos,
los padres y los padrinos junto con los catecúmenos se acercan hacia el centro
del altar).
*BENDICION
DEL AGUA: (y bautismo)
*RENOVACION
DE LAS PROMESAS DEL BAUTISMO: (Velas
encendidas que se hacen a través de las personas que suben al altar)
*CANTOS.
EL
SACERDOTE ASPERJA AL PUEBLO CON EL AGUA BENDITA.
SACERDOTE:
En este día de gozo incontenible. Sintiendo en nosotros la presencia de Cristo
Resucitado y de su Espíritu, oremos.
respondemos
(JESÚS RESUCITADO, ESCÚCHANOS).
1.-
Para que haya paz y bienestar, fraternidad y justicia en todos los pueblos de la
tierra. Oremos.
2.-
Para que la gracia de Dios descienda sobre los que en este tiempo de Pascua
recibirán el bautismos y la confirmación. Oremos.
3.-
Para que los cristianos seamos capaces de ponernos a favor de los débiles y de
las víctimas de la injusticia. Oremos.
4.-
Para que en este año jubilar vivamos intensamente la fe, la esperanza y el amor
que nos da Jesús resucitado. Oremos.
5.-Para
que el Papa, los obispos y todos cuantos tienen una misión pastoral, sigan las
huellas de Cristo, que está en medio de nosotros como el que sirve. Oremos.
6.-Para
que los gobernantes estén siempre atentos a las necesidades de sus pueblos,
recogiendo sus justas aspiraciones. Oremos.
SACERDOTE:
Ayúdanos, Señor a vivir como hijos resucitados, para que, caminando de Pascua
en Pascua, de Luz en Luz, lleguemos a gozar de tu presencia en la Pascua eterna.
Te lo pedimos por Jesucristo, Nuestro Señor. Amen.
*MONICIÓN
A LAS OFRENDAS:
Llegamos al momento culminante de nuestra celebración. Jesús
resucitado se hará presente entre nosotros con aquellos signos que él nos
dejó, el pan y el vino. Con alegría, con agradecimiento, dispongámonos a
celebrar la Eucaristía de Pascua.
*SE
SUBEN LAS OFRENDAS:
Pan,
vino, vinajeras, canastillas, flores, trigo, cirio, vestido de cristianar.
*CANTO
*MONICION
AL PADRENUESTRO
Con el Padre nuestro queremos Padre ponernos en tus manos y decirte
que hagas de cada uno de nosotros lo que quieras.
Queremos darte gracias por todo lo que somos. Queremos decirte que
estamos dispuestos a cumplir tu voluntad y queremos pedirte que tu proyecto de
salvación vaya adelante en toda la humanidad y en nosotros.
Queremos decirte Padre que nos hagas imagen de tu Hijo Jesús y nos
ayudes a ponernos en tus manos, enteramente, con entera confianza.
"Hermanos: os saludo como amantes de la Paz de Jesús. Si crees que una sonrisa es más poderosa que un arma. Si crees que lo que une a los hombres es más importante que lo que divide. Si crees en el poder del apretón de manos o de un abrazo, entonces trabajas por la PAZ DE JESUS DE NAZARET
*CANTO.
*PAZ.
*COMUNION.
(bajo
las dos especies)
*ACCION
DE GRACIAS: canto
*BENDICION
DE GRACIAS
SACERDOTE:
Que os bendiga Dios todopoderoso en esta Noche Solemne de Pascua, y que su
misericordia os guarde de todo pecado.
TODOS:
AMEN.
SACERDOTE:
Y el que os ha redimido por la resurrección de Cristo, os enriquezca con el
premio de la vida eterna.
TODOS:
AMEN.
SACERDOTE:
Y a vosotros, que al terminar los días de Pasión del Señor, celebráis con
gozo la fiesta de la Pascua, os conceda también alegraros con el gozo de la
Pascua Eterna.
TODOS:
AMEN.
SACERDOTE:
Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
TODOS:
AMEN.
SACERDOTE:
Podéis ir en paz, aleluya, aleluya.
TODOS:
Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.
PAUTAS DE LA HOMILÍA
Hoy resuena en medio de nosotros el grito desbordante de la Iglesia y la razón profunda de su existencia: el triunfo del crucificado sobre la muerte y la manifestación como viviente a los discípulos incrédulos y tristes.
La auténtica fe cristiana se debe fundamentar en la experiencia pascual de Jesús de Nazaret, vivida y testimoniada por unos testigos válidos, que puedan dar soporte estructural a una continuidad legítima entre nosotros y el mismo Jesús.
La experiencia pascual de Jesús de Nazaret, el Cristo, se convierte en la Buena Noticia para el hombre que busca el auténtico rostro del Dios Vivo. Es el Kerigma que debe fundamentar toda la fe cristiana como su esencia más legítima y más autentica.
La Resurrección de Jesús se levanta como alternativa ante el dolor y el sufrimiento del mundo. De hecho, para el cristiano, la última respuesta es el Sí definitivo de Dios al inocente maltratrado por el accidente de tráfico, la enfermedad, la injusticia, la tortura, el cáncer, la guerra.... y a las víctimas de los "verdugos de turno", auténticos aliados de la muerte y la desgracia.
La Resurrección de Jesús se levanta como la experiencia última del crucificado. Desde esa experiencia definitiva lanzamos la esperanza de que participaremos de esa misma Resurrección y afirmamos la permanencia de la identidad personal del hombre, más allá de la sepultura; al tiempo que se cuestionan posibles alternativas al final trágico del hombre como la reencarnación o la comunión plena "energética" con el aire.
Sólo la Resurrección da a la muerte de Jesús un auténtico enfoque que hace a este personaje de un pequeño país en una época oscura de la historia se convierta en la personificación del Esperado de los tiempos, capaz de aunar en su personalidad la esencia de lo divino y lo humano al mismo tiempo.
Sólo la Resurrección da al crucificado legitimidad para elevarse como el auténtico portavoz de todos los profetas, encarnando en su persona toda la plenitud de la Palabra divina.
Sólo la Resurrección de Jesús se impone como gracia para descubrir que el Nazareno es el reflejo del auténtico rostro de Dios en medio de esta historia cargada de sombra-luz, de bien-mal, de gracia-pecado, de ley-misericordia...