XII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. 

 CICLO C.

MONICIÓN DE ENTRADA:  

   Cada domingo nos reunimos aquí para celebrar la eucaristía. Ella es la fuente que alimenta a la comunidad. Por eso el amor de unos hacia los otros tiene que ir creciendo cada vez más.

Vamos a comenzar esta celebración pidiendo al Señor que su reino de amor llegue a nosotros y crezca nuestra unión y nuestra caridad.

ACTO PENITENCIAL  

a) Si alguien te dice que vivimos en el mundo del siglo XXI después de Cristo, no lo creas: es mentira. Un mundo en el que mueren de hambre cada año más de cuarenta millones de personas no parece haber salido aún de la prehistoria. SEÑOR TE PIEDAD.

b) Si alguien te explica que en la civilización contemporánea los niños son los reyes de la familia, no lo creas: es mentira. En el año último han muerto de hambre en el mundo más de 17 millones de niños. CRISTO TEN PIEDAD.

c) Si alguien quiere convencerte de que vivimos en un mundo donde priva el derecho de las personas en un contexto de igualdad, no lo creas: es mentira. En  un mundo de millones de analfabetos, millones de parados, millones de asesinatos en guerras, terrorismos y abortos, no todos parecen tener los mismos derechos, la misma igualdad y la misma dignidad. SEÑOR TEN PIEDAD.

 

    MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA : (Zac 12,10-11)

   Escucharemos ahora una breve lectura, una escena antigua que para nosotros es un anuncio de los sufrimientos y la muerte de Jesús

 MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA ( Gál 3, 26-29):

    Todos los cristianos nos hemos revestido de Cristo. Nuestra vida y nuestra muerte, nuestra alegría y nuestras penas, están en Jesús. Escuchemos a San Pablo

  MONICIÓN AL EVANGELIO (Lc 9, 18-24)

   El discípulo de Jesús tiene que estar dispuesto a tomar su cruz cada día y seguir al Señor. Escuchemos atentamente la proclamación del evangelio según San Lucas.                                             

PETICIONES:

 1.- Tú que eres el Padre de los pobres, danos tu riqueza para llevar este mundo hasta ti.    VEN Y SÁLVANOS.

2.- Tú que reúnes a la Iglesia sin cesar, danos tu fuerza para que luchemos por los que pierden su guerra ante la vida. VEN Y SÁLVANOS.

3.- Tú que iluminas a todos, danos pie firme para llegar a los corazones más alejados. VEN Y SÁLVANOS.

4.- Tú que eres bálsamo para las heridas, danos tu suavidad para consolar a los torturados      y encarcelados. VEN Y SÁLVANOS.

5.- Tú que calientas por dentro, danos tu fuego para repartir calor a los que se acerquen  a nosotros. VEN Y SÁLVANOS.

6.- Tú que eres señal y signo de Jesús, danos tu sello para marcar la huella de Jesús en nuestra vida. VEN Y SÁLVANOS.

7.-Tú que eres el origen de la santidad y la fuente de la verdad, fortalece nuestra vida cristiana y derrama tus dones sobre el V encuentro mundial de las familias que se celebrará en Valencia en el mes de Julio. VEN Y SÁLVANOS

OFRENDAS:

 Señor, con el pan y el vino queremos ofrecerte nuestra vida y decirte: a quienes somos cobardes, danos tu valentía; a quienes somos hipócritas, danos tu sinceridad de vida; a quienes somos comodones, danos tu látigo; a quienes somos egoístas y envidiosos, danos tu entrega; a quienes somos insensibles, danos tu vivencia sobre tu Padre. SEÑOR, HAZNOS OFRENDAS DE AMOR Y DE CONVERSIÓN.

 PADRE NUESTRO:

  El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz intensa. Habitaban tierras de sombras y una luz les brilló. Decía una voz: Grita. Di a las ciudades de Judá: "Aquí está vuestro Dios", el Dios de la paz, el Dios de la alianza, el Dios de Jesucristo.

   Decía que el Dios vivo es el Dios de nuestros padres, el Dios de la vida, ante quién sólo era necesario descalzar el alma. Con el PADRE NUESTRO queremos decirte algo más que unas bonitas palabras.

        MEDITACIÓN

1.-Oh Jesús, ayúdame a esparcir tu fragancia dondequiera que vaya. Inunda mi alma de tu espíritu y vida.

2.-Penétrame y aduéñate tan por completo de mí, que toda mi vida sea una irradiación de la tuya.

3.-Ilumina por mi medio y de tal manera toma posesión de mí, que cada alma con la que yo entre en contacto pueda sentir tu presencia en mi alma.

4.- Que al verme no me vea a mí, sino a Ti en mí. Permanece en mí. Así resplandeceré con tu mismo resplandor, y que mi resplandor sirva de luz para los demás.

5.-Mi luz toda de Ti vendrá, Jesús: ni el más leve rayo será mío. Será Tú el que iluminarás a otros por mi medio.

6.- Sugiéreme la alabanza que más te agrada, iluminando a otros a mi alrededor.

7.-Que no te pregono con palabras sino con mi ejemplo, con el influjo de lo que yo lleve a cabo, con el destello visible del amor, que mi corazón saca de Ti. ¡Amén!

Pautas de la Homilía.

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DESARROLLO:

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