XXIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A.  

 

MONICIÓN DE ENTRADA:

           

Los cristianos vivimos en este mundo, siendo al mismo tiempo ciudadanos del cielo, también miembros de la Iglesia y de la sociedad civil. Como creyentes, no podemos separar nuestra condición de cristianos de nuestra condición de ciudadanos. Pero tampoco debemos confundirla. Somos testigos del evangelio en el mundo.

        La gracia y la paz de Dios padre y de Jesucristo, el Señor, nos fue dada desde el principio para que supiéramos repartirla por todo el mundo. Ese fue el mandato que recibimos de nuestro señor Jesús.

Hoy celebramos la Campaña del Domund-08 con el lema: “Como Pablo, misionero por vocación”. Ojalá seamos generosos para colaborar con esta Campaña y crezcamos en la animación misionera.

 

ACTO PENITENCIAL: 

        Ven, Jesús, búscame, busca la oveja perdida. Ven pastor. Deja las noventa y nueve y busca la que se ha perdido. SEÑOR TEN PIEDAD.

         Ven hacia mí. Estoy lejos. Me amenaza la batida de los lobos. Búscame, encuéntrame, acógeme, llévame. CRISTO TEN PIEDAD.

         Ven y llévame sobre tus huellas. Ven Tú mismo. Habrá liberación en la tierra y alegría en el cielo. SEÑOR TEN PIEDAD.

 

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Is 45,4-6):

    El pueblo de Dios está en el destierro de Babilonia y vislumbra el fin de Babilonia. El nuevo imperio será Persia y su rey Ciro goza de gran humanidad y de respeto a los pueblos diversos.       

El profeta Isaías reconoce que el rey Ciro es un hombre providencial, y desde él vislumbrará un siervo, el siervo de Dios, que llevará a cabo el designio divino de la salvación del mundo.

 

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (1 Tes 1,1-5b):

           Escucharemos ahora el inicio de la primera carta a los cristianos de Tesalónica, una ciudad de Grecia. La Iglesia de Tesalónica era ejemplar en todas las actividades, por lo que San Pablo se lo reconoce públicamente y la pone como ejemplo al resto de las Iglesias.

 

        MONICIÓN AL EVANGELIO (Mt 22,15-21):

           El Evangelio proclama que Dios es el único Señor; no hay otro. Jesús dejó claro que su reino no era de este mundo, y que  venía  a curarlo desde dentro y dar a Dios lo que es de Dios.

 

PETICIONES:  

1.- Para que el reinado de Dios sea pronto un hecho en la tierra.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

          2.- Para que la justicia y la paz se den la mano en nuestras sociedades. ROGUEMOS AL SEÑOR.

         3.- Para que la Iglesia sea libre e independiente de todo poder político y económico. ROGUEMOS AL SEÑOR.

          4.- Para que los matrimonios se amen y se respeten mutuamente. ROGUEMOS AL SEÑOR.

         5.- Para que los hijos amen y honren a sus padres. ROGUEMOS AL SEÑOR.

         6.-Para que las víctimas de los huracanes y desgracias naturales tengan esperanza y halla una corriente de solidaridad internacional  de ayuda hacia ellos. ROGUEMOS AL  SEÑOR.

        7.-Para que los ancianos sean respetados, amados y protegidos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

         8.- Para que los niños no sean explotados y tengan ambientes felices y estén protegidos por las autoridades competentes y el amor de sus padres. ROGUEMOS AL SEÑOR.

        9.-Para que la Campaña del Domund-08 sea una oportunidad especial para crecer en la animación misionera y favorezca la generosidad para dar y para darnos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

  

MONICIÓN A LAS OFRENDAS:  

  Ofertorio es ofrenda. No es lo mismo dar que darse. Jesús se dio, y los efectos saludables de este darse los disfrutamos nosotros. ¿CUAL ES TU DONACION DE HOY?.

                                                          PADRE NUESTRO:

             He llamado a tu puerta, Señor, y queremos decirte PADRE NUESTRO. Padre Nuestro, Padre de Jesús, tu enviado; Padre de todos los jóvenes, pasados, presentes y futuros; Padre de los que ignoran; Padre de los que te combaten; Padre de todos los jóvenes, desde la aurora de los tiempos hasta su  terminación. QUEREMOS DECIRTE CON JESÚS LA ORACIÓN QUE NOS ENSEÑÓ.

 

   MEDITACIÓN

DECÁLOGO DE LA SERENIDAD (BEATO JUAN XXIII)

1.- Sólo por hoy, trataré de vivir exclusivamente al día, sin querer resolver el problema de mi vida de una vez.


2.- Sólo por hoy, tendré el máximo cuidado de mi aspecto; trataré de ser cortés; de no criticar a nadie ni pretender disciplinar a nadie, sino a mí mismo.


3.- Sólo por hoy, me adaptaré a las circunstancias, sin querer que las circunstancias se adapten a mis deseos.


4.- Sólo por hoy, dedicaré 30 minutos de mi tiempo a una buena lectura recordando que así como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, la buena lectura es necesaria para mi mente y espíritu.


5.- Sólo por hoy, haré una buena acción a favor de alguien que solamente yo sabré.


6.- Sólo por hoy, haré dos acciones positivas que no sean de mi agrado y procuraré que nadie se entere.


7.- Sólo por hoy, seré feliz con la certeza de que se sido creado para la felicidad.


8.- Sólo por hoy, haré un programa detallado. Quizás no lo cumpliré íntegramente, pero lo redactaré. Y me cuidaré de dos calamidades, la prisa y la indecisión.

 

9.-Sólo por hoy, creeré firmemente aunque las circunstancias me sean contrarias, que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie más existiese en el mundo.

 

10.- Sólo por hoy, no tendré temores, no tendré miedo a gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.  

Pautas de la Homilía.

 

INICIO.

1.-Cada Eucaristía es un don maravilloso de Cristo para su Iglesia. La presencia de Cristo en la comunidad reunida en su nombre, la fracción del Pan y la proclamación de la Palabra de Dios.

2.-La Palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo, que ilumina la vida de cada hombre y mujer creyentes. Bien sabemos que "el plan de la revelación se realiza por obras y palabras intrínsecamente ligadas...y la verdad profunda de Dios y de la salvación del hombre que transmite dicha revelación, resplandece en Cristo, mediador y plenitud de toda la revelación" (D.V. 2).

             

DESARROLLO:  

1.-El profeta Isaías nos recuerda la esencia misma de la fe: “Yo soy el Señor y no hay otro, fuera de mí no hay Dios”

*Dios escoge a quien quiere para que sea instrumento de su proyecto y de su salvación:

(1)escoge a un pagano, a Ciro, para que el pueblo de Israel pueda volver a su tierra del destierro.

(2) escogerá a un perseguidor de la Iglesia, Pablo, para que anuncie con radicalidad la Buena Noticia de Jesucristo.

2.-San Pablo recuerda en la carta a los cristianos de la ciudad de Tesalónica “la actividad de su fe, el esfuerzo de su amor y el aguante de su esperanza en Jesucristo, nuestro Señor”

*Si nos escribiera una carta a nosotros san Pablo: ¿podría decir lo mismo de nosotros?

¿Valoraría nuestro entusiasmo, nuestro esfuerzo, nuestro aguante, nuestra entrega en nuestro apostolado y en nuestra vida de fe?

3.-El evangelio nos señala que no podemos servir a Dios y “aquello que no es Dios”, poniéndolo al mismo nivel:

*¿Quién es nuestro “señor” y quién domina nuestros actos, pensamientos, motivaciones…? ¿quién es el dueño y señor de nuestro corazón?

(1)¿Se ha convertido en nuestro dios el dinero?

(2) ¿Se ha convertido en nuestro dios la comodidad, o el poder, o el prestigio…?

*El ídolo  es el que se convierte en criterio decisivo y determinante de toda nuestra vida.

*Para el cristiano/a el criterio decisivo tiene que ser Dios, y sus palabras debe de ayudarnos al discernimiento de espíritu.

4.-El evangelio de hoy no nos pide que nos desentendamos de lo que ocurre en la sociedad, porque somos ciudadanos del mundo, y nuestra misión es transformar este mundo según los criterios evangélicos.

*Algunos sacan conclusiones falsas: el cristiano no debe meterse en política, la religión es algo que “pertenece al ámbito de lo privado”, …

 

 

FINAL:

1.-Intentemos “Amar a Dios sobre todas las cosas” y no dar nuestro corazón a lo que no es Dios.                                                                                                                               

2.-Pidamos a Dios que reavivemos nuestra fe con autenticidad  y sinceridad.                    

 3.-Contemplemos a la Virgen María para que nos ayude a vivir nuestra fe que actúa por la caridad.                                                                                                                              

  4.-Que esta Eucaristía nos ayude a crecer en nuestra actividad apostólica, en una oración perseverante y en un auténtico testimonio de fe y de caridad.