XXVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO B  

 

 

MONICIÓN DE ENTRADA:

                 Nuestra reunión de creyentes es una expresión de fe. La fe nos reúne, y aquí se expresa y se alimenta. Nos reunimos alrededor de la mesa de la Eucaristía, sintiéndonos invitados por el Señor mismo. Hemos respondido a su llamada y nos disponemos a gustar la alegría y la paz que Dios mismo tiene preparadas en su Reino para todos los que quieran participar en él.

 

ACTO PENITENCIAL:

  1.- Tú has invitado a todos a la Eucaristía. Pero muchos han desoído tu invitación. SEÑOR, TEN PIEDAD.

          2.- Tú nos das tu cuerpo y tu sangre en alimento y bebida. Pero a veces apreciamos poco tu entrega y tu amor. CRISTO, TEN PIEDAD.

          3.-Tú quieres que seamos mensajeros de la Eucaristía para los que no vienen. Pero nosotros nos encerramos en nuestro egoísmo.  SEÑOR, TEN PIEDAD.

 

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Sab 7,7-11)

El mérito de Salomón radica en haber pedido al Señor el don de la Sabiduría. La prefirió a la riqueza, a la salud, a la hermosura. Con ellos le vinieron todos los bienes, pues ella viene a ser la madre de ellos. 

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (Heb 4,12-13)

   La carta a los Hebreos acaba de recordar cómo la falta de fe de Israel le ha conducido a la catástrofe. El pueblo de Dios no ha entendido la llamada y ha fallado en el momento de la salvación. Hoy hace Dios oír de nuevo su voz en Jesús. 

     MONICIÓN AL EVANGELIO (Mc 10,17-30)

En el evangelio de San Marcos escucharemos cómo un joven rico siente deseos de perfección, y cómo Jesús le mira, le ama, le llama.

   Pero tendrá un impedimento grave: su apego a la riqueza.

     

PETICIONES:  

     1.- Para que la Iglesia sea hogar de misericordia para todos los hombres ROGUEMOS AL SEÑOR.

        2.- Para que las comunidades de religiosos y religiosas sean para todos un ejemplo de entrega y fidelidad. ROGUEMOS AL SEÑOR.

        3.- Para que los que viven hundidos en el mal encuentren una mano amiga que les ayude a levantarse. ROGUEMOS AL SEÑOR.

        4.- Para que los que, movidos por su afán de poder, provocan las guerras y el hambre en el mundo, se conviertan y aprendan a amar. ROGUEMOS AL SEÑOR.

        5.- Para que los fieles difuntos sean acogidos en la casa del Padre. ROGUEMOS AL SEÑOR.

         6.- Para que el Señor perdone nuestros pecados y nos dé la gracia de vivir como hijos suyos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

        7.- Para que el mes de Octubre, el mes misionero, el mes del Domund, sensibilice a toda la Iglesia en dimensión  misionera. ROGUEMOS AL SEÑOR.

         8.- Para que el Señor nos conceda la lluvia que tanto necesitamos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

  MONICIÓN A LAS OFRENDAS:  

 Cristo no tiene manos, tiene sólo nuestras manos para construir un mundo nuevo donde habite la justicia. Cristo no tiene pies, tiene sólo nuestros pies para poner en marcha a los oprimidos por el camino de la libertad. Cristo no tiene labios, tiene sólo nuestros labios para proclamar el evangelio a todas las personas. Cristo no tiene medios, tiene sólo nuestra acción para lograr que todos los hombres sean hermanos.

PADRE NUESTRO:

       He llamado a tu puerta, Señor, y queremos decirte PADRE NUESTRO. Padre Nuestro, Padre de Jesús, tu enviado; Padre de todos los bautizados, pasados, presentes y futuros; Padre de los que ignoran; Padre de los que te combaten; Padre de todos los hombres, desde la aurora de los tiempos hasta su terminación. QUEREMOS DECIRTE CON JESÚS LA ORACIÓN QUE NOS ENSEÑÓ.

   MEDITACIÓN

Lo positivo y lo negativo.

 1.-Para todas las cosas negativas que nos decimos... Dios tiene una respuesta positiva.

2.-Cuando decimos: es imposible...Dios dice: “Todo es posible” (Lc  18,27)

3.-Cuando decimos: Estoy cansado... Dios dice: “Yo te aliviaré” (Mt 11,26-30)

4.-Cuando decimos: Nadie me quiere... Dios dice: “Yo te amo” (Jn 3,16; 13,34)

5.-Cuando decimos: No puedo continuar... Dios dice: “Mi gracia te basta” (2 Cor 12,9; Salm 91,15).

6.-Cuando decimos: Estoy confuso... Dios dice: “Yo enderezaré tus caminos” (Prov 3,5-6).

7.-Cuando decimos: No puedo más... Dios dice: “Lo puedes todo” (Fil 4,13)

8.-Cuando decimos: No merezco que me perdonen... Dios dice: “Yo te perdono” (1 Jn 1,9; Roma 8,1)

 

Pautas de la Homilía.

 

INICIO.   

1.-La Eucaristía es el cúlmen de la vida cristiana y el Sacramento que revitaliza a la Comunidad que se reúne en el nombre de Dios.

*Para celebrar con autenticidad la Eucaristía es necesario tomar conciencia de nuestra condición de discípulos de Jesucristo, muero y resucitado.

*Para celebrar necesitamos tres cualidades básicas en la celebración de la fe: consciente, activa y piadosa.         

DESARROLLO:  

1.-En la primera lectura, Salomón pide al Señor el don de la Sabiduría.

*La prefirió a la riqueza, a la salud, a la hermosura. (a veces buscamos la felicidad en falsas seguridades: el éxito material, el poder, el prestigio...)

*él prefiere la sabiduría que le haga comprender el sentido real de la vida, capaz de verlo todo bajo la perspectiva de Dios.

2.-En la segunda lectura, la carta a los Hebreos acaba de recordar cómo la falta de fe de Israel le ha conducido a la catástrofe.

*Dios hace oír de nuevo su voz en Jesús.

*Si respondemos a ella con fe, podremos llegar al término de su promesa.

3.- El relato del Evangelio nos muestra lo que significa el apego a los bienes materiales como impedimento para seguir a Jesucristo, y el sentido del desprendimiento de las riquezas como condición para conseguir la verdadera felicidad.

*Hoy poca gente se hace esta pregunta: ¿Qué haré para heredar la vida eterna?

*nuestro entorno nos pregunta sobre ¿cómo ganar dinero?, ¿cómo realizarte?....

*Tarde o temprano, brota esta pregunta con fuerza... ¿Qué hacer para poseer la “Vida auténtica?

La sociedad de consumo tiene una respuesta clara: vive a tope, goza sin pausa, aprovéchate lo que puedas, no te preocupes de nada, vive el presente,...

*.-Jesús le responde :Cumple los mandamientos.

*La reacción del joven intenta justificar que ha cumplido todos los mandamientos desde pequeño. (espiritualidad del cumplimiento)

Pero tenía un problema grave: tenía apego a sus riquezas... “Donde está tu tesoro, allí está tu corazón”

El Señor nos invita a compartir nuestros dones, no sólo los materiales, con el  prójimo y ayudar al bien común.

*.-las riquezas, la mayoría de las veces, son un obstáculo para la salvación porque conducen con extrema facilidad a que el hombre sitúe toda su confianza en ellas y reduzca a nada su necesidad de Dios.

FINAL:

1.-Pidamos a Dios, por medio de la Virgen María, que nos conceda la verdadera sabiduría para entrar en el Reino de Dios, despegándonos de todo cuanto nos impide hacerlo, y nos ayude a ser plenamente felices.

2.-Que esta Eucaristía sacie en nosotros el deseo de ser felices y nos ayude a seguir a Cristo.