XXVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO C
MONICIÓN
DE ENTRADA:
Todo ser humano tiene que ser agradecido. Todos conocemos personas que son agradecidas: que no olvidan nunca lo bueno que un día les hicieron, y que viven siempre con el corazón agradecido a la persona que les hizo bien. Hay hijos agradecidos a sus padres, alumnos agradecidos a sus profesores, cristianos agradecidos a sus sacerdotes. Pero hay también personas desagradecidas.
Jesús quiere que seamos agradecidos: a Dios y a los hombres. El agradecimiento es un valor cristiano.
Al celebrar la eucaristía, demos gracias a Dios por el gran don de Jesucristo, que nunca agradeceremos bastante.
ACTO
PENITENCIAL:
1.-
Tú
has invitado a todos a la Eucaristía. Pero muchos han desoído tu invitación.
SEÑOR, TEN PIEDAD.
2.- Tú nos das tu cuerpo y tu sangre en alimento y bebida. Pero a
veces apreciamos poco tu entrega y tu amor.
CRISTO, TEN PIEDAD.
3.-Tú quieres que seamos mensajeros de la Eucaristía para los que no vienen. Pero nosotros nos encerramos en nuestro egoísmo. SEÑOR, TEN PIEDAD.
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (2 Re 5, 14-17)
Naamán fue curado por Dios y lo reconoció públicamente, alabando al Señor. Fue un hombre agradecido.
San Pablo nos aconseja acordarnos siempre de Jesucristo resucitado. Vivir con este recuerdo es el mejor modo de ser agradecidos al Señor.
MONICIÓN AL EVANGELIO (Lc 17, 11-19)
La fe es agradecida. Así lo demuestra muy bien el samaritano que se volvió para dar gracias a Jesús.
PETICIONES:
1.- Para que cantemos tus alabanzas, tu poder y tu amor en favor de los hombres. Roguemos al Señor.
2.- Para que jamás olvidemos tus beneficios y, sobre todo, el de habernos dado a Jesús. Roguemos al Señor.
3.- Para que honremos siempre y ayudemos a nuestros padres, que nos dieron la vida. Roguemos al Señor.
4.- Para que amemos y veneremos a los mayores, que han dado su vida en favor de los demás. Roguemos al Señor.
5.- Para que el Señor nos sensibilice en nuestro ser misioneros y nos preparemos para el DOMUND-97, que celebraremos el domingo que viene. Roguemos al Señor.
MONICIÓN
A LAS OFRENDAS:
MEDITACIÓN:
1.-Para todas las
cosas negativas que nos decimos... Dios tiene una respuesta positiva.
2.-Cuando decimos: es
imposible...Dios dice: “Todo es posible” (Lc 18,27)
3.-Cuando decimos: Estoy
cansado... Dios dice: “Yo te aliviaré” (Mt 11,26-30)
4.-Cuando decimos: Nadie me
quiere... Dios dice: “Yo te amo” (Jn 3,16; 13,34)
5.-Cuando decimos: No puedo
continuar... Dios dice: “Mi gracia te basta” (2 Cor 12,9; Salm 91,15).
6.-Cuando decimos: Estoy
confuso... Dios dice: “Yo enderezaré tus caminos” (Prov 3,5-6).
7.-Cuando decimos: No puedo
más... Dios dice: “Lo puedes todo” (Fil 4,13)
8.-Cuando decimos: No merezco que me perdonen... Dios dice: “Yo te perdono” (1 Jn 1,9; Roma 8,1)
Pautas de la Homilía.
INICIO.
*Cada Eucaristía es un don precioso para la Iglesia que necesita la presencia del Señor en medio de ella para mantenerse fuerte y confiada en medio del mundo.
*Somos convocados para escuchar su Palabra y participar en la “fracción del pan”
DESARROLLO:
1.-Hemos leído en la primera lectura un trozo del segundo libro de los Reyes:
*La tradición judía ha conservado el recuerdo de numerosos milagros de Eliseo, profeta de Israel del siglo IX antes de Cristo.
*La curación de Naamán, el sirio, es uno de los más importantes milagros porque demuestra que la obra divina brilla incluso entre los pueblos enemigos.
*Un extranjero, curado de su lepra después de haberse bañado en el río Jordán, es el que viene a dar gloria a Dios.
*Jesús citará este pasaje para criticar la increencia de sus paisanos y para subrayar que ha llegado el momento en que el Evangelio, predicado a todos los pueblos, suscitará un pueblo de creyentes incluso entre los paganos.
2.-En la segunda lectura hemos leído un trozo de la segunda carta de San Pablo a Timoteo:
*A lo largo de su ministerio, Pablo se ha tropezado con numerosas oposiciones y enfrentamientos:
a) unas veces, se ha enfrentado con los paganos.
b) otras veces, se ha enfrentado con los judíos.
c) otras veces, incluso con los judeo-cristianos, marcados por el legalismo y el particularismo de la fe.
*San Pablo ha descubierto que Jesucristo ha venido para todo hombre y pueblo, incluso para los paganos.
+Reconoce que Jesucristo ha revelado el amor de un Dios que invita a todos los hombres a entrar en su gloria.
3.-San Agustín nos dice que la fe es un don que recibimos en el Bautismo y muchos han recibido el sacramento del altar, pero no todos llevan el vestido nupcial: ¿Cuál será ese vestido nupcial?
*San Pablo nos presenta en el Himno a la Caridad una serie de cosas extraordinarias (lenguas de los hombres y de los ángeles, ciencia y profecía, fe para trasladar montañas, distribución de bienes a los pobres...) pero puede faltar el vestido nupcial y nos pueden echar fuera: “si no tengo caridad de nada me sirve”
3.-El evangelio de San Lucas relata un episodio en el camino de Jesús hacia Jerusalén:
*Diez leprosos son curados, pero sólo uno de ellos, un samaritano, vuelve a agradecer el don de la curación y a dar gracias a Dios.
*Solamente el samaritano alcanza el fin último del milagro: entrar en una nueva relación con Dios.
*Toda nuestra vida se encierra entre los dos gritos del leproso samaritano: el de la compasión y el de la acción de gracias (“ ten compasión de nosotros” y “darle gracias”)
FINAL:
*Reconozcamos el amor de Dios que se derrame en nosotros para alcanzar la salvación.
*Reconozcamos nuestra debilidad y pecado para subrayar la gracia de Jesucristo que se actualiza en cada Eucaristía.
*Miremos a la Virgen María para que nos enseñe a vivir una relación nueva con su Hijo, el Padre y el Espíritu Santo.