XXVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO C
MONICIÓN
DE ENTRADA:
Bienvenidos a la Eucaristía. Cada vez que vecinos a la Eucaristía es una invitación a la Comunión con Dios y con los hermanos.
El evangelio de Jesús es un mensaje de alegrìa, que se dirige a todos y quiere salvarlos a todos. Para escuchar el mensaje de Jesús hemos de tener un corazón dispuesto a cambiar por dentro, a convertirnos.
El mensaje de Jesús es algunas veces duro y exigente. Porque a veces las personas hemos endurecido nuestro corazón y no queremos escuchar la palabra del Señor.
Aquí estamos dispuestos a escuchar a Jesús y a dejarnos transformar por él. Vamos a celebrar la Eucaristía, con disposiciones de acogida, de devoción y de alegría, sintiéndonos miembros de un solo Cuerpo, la Iglesia.
ACTO
PENITENCIAL:
1.-
Tú que no quieres la muerte del pecador sino que se convierta y viva- SEÑOR
TEN PIEDAD.
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Am 6, 1a.4-7)
Las palabras del profeta Amós son duras, fuertes, claras. Que nos dicen sin rodeos lo que piensa nuestro Dios sobre los pobres y los ricos. Escuchémonos con atención, no dejemos que se nos escape este mensaje.
MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (1 Tim 6, 11-16)
Al término de su vida, Pablo escribe a su querido discípulo Timoteo. Escuchemos su exhortación a su querido discípulo Timoteo. Escuchemos su exhortación como una llamada dirigida también a nosotros.
MONICIÓN AL EVANGELIO (Lc 16, 19-31)
La parábola del rico Epulón y el pobre Lázaro nos invita a escuchar la Palabra de Dios y a ponerla en práctica.
PETICIONES:
1.-Por el Papa Benedicto XVI. Oremos.
2.-Por toda la Iglesia de Dios, para que cumpla el mandato de Cristo de orar continuamente y que esa actitud orante traigan la paz al mundo. Oremos.
3.-Por Cáritas, a nivel internacional, nacional o local, para que sea el brazo caritativo de la Iglesia y alivie las carencia de los más necesitados. Oremos. 4. - Por todos los estudiantes y, especialmente, por los universitarios, que ahora inician un nuevo curso, para que el Señor les ayude en su labor de aprendizaje, y que en ella sepan ver siempre el amor mutuo y la esperanza viva. Oremos.
5.-Por todos aquellos que no conocen a Jesucristo o se han alejado de su camino, para que el Espíritu santo mueva sus corazones al conocimiento del Salvador y a nosotros nos ayude a dar testimonio del Evangelio en nuestros ambientes. Oremos.
6.-Por nosotros para que crezcamos en el amor a Jesucristo y en la Comunión de unos con otros en este curso . Oremos.
7.- Por los pobres y por todos los que viven en la tristeza y en el dolor. Oremos.
8.- Por los que tienen en sus manos el poder económico y político. Oremos.
9.- Por los que estamos aquí reunidos con ganas de ser más fieles al Evangelio.
MONICIÓN
A LAS OFRENDAS:
Al presentar nuestras ofrendas ante el altar, recordemos si hemos ofendido a nuestro prójimo. Pidamos perdón; perdonemos de corazón. Y entonces nuestra ofrenda será agradable a los ojos del Señor.
PADRE
NUESTRO:
Queremos darte gracias por todo lo que somos. Queremos decirte que estamos dispuestos a cumplir tu voluntad y queremos pedirte que tu proyecto de salvación vaya adelante en toda la humanidad y en nosotros.
Queremos decirte, querido Padre Dios, que nos hagas imagen de tu Hijo Jesús y nos ayudes a ponernos en tus manos con entera confianza.
PAZ:
Cuando tengamos un corazón grande para amar y humilde para perdonar, pediremos a Dios la paz. Y él nos dará una paz sin límites: La paz de Jesús.
MONICIÓN A LA COMUNIÓN.
Se acerca el momento de la comunión. Jesús nos invita. Con un gesto respetuoso y alegre vamos a recibir la eucaristía. Que el amén de cada uno signifique nuestro deseo de estar con Jesús.
MEDITACIÓN: Carlos
de Foucauld
Gracias Señor, porque en la última cena partiste tu pan y vino en infinitos trozos, para saciar nuestra hambre y nuestra sed...
Gracias Señor, porque en el pan y el vino nos entregas tu vida y nos llenas de tu presencia.
Gracias Señor, porque nos amaste hasta el final, hasta el extremo que se puede amar: morir por otro, dar la vida por otro.
Gracias Señor, porque quisiste celebrar tu entrega, en torno a una mesa con tus amigos, para que fuesen una comunidad de amor.
Gracias Señor, porque en la eucaristía nos haces UNO contigo, nos unes a tu vida, en la medida en que estamos dispuestos a entregar la nuestra...
Gracias, Señor, porque todo el día puede ser una preparación para celebrar y compartir la eucaristía...
Gracias, Señor, porque todos los días puedo volver a empezar..., y continuar mi camino de fraternidad con mis hermanos, y mi camino de transformación en ti...
Pautas de la Homilía.
INICIO.
*Hemos sido convocados en el Señor: Como “piedras vivas” para celebrar la Eucaristía.
*Todos somos piedras vivas por medio del Bautismo y templos del Espíritu Santo
y somos invitados para celebrar la Eucaristía, la presencia viva de Cristo en medio de su Iglesia.
DESARROLLO:
1.-Hemos leído en la primera lectura un trozo del profeta Amós:
*Después de haber denunciado el escándalo del lujo excesivo al lado de la pobreza más brutal, Amós cuestiona a los poderosos del rico reino de Israel.
*Ataca a éstos de que son ciegos que no se dan cuenta que conducen al país a la catástrofe. Hoy la protesta es contra los que confiaban en Dios, pensando tenerlo propicio por el simple hecho de que su templo estuviera sobre el monte Sión, o en Samaría. En definitiva, contra aquellos que se fiaban de sus prácticas religiosas pero faltaban a los más sagrados deberes de justicia y caridad.
*Hay gente que piensan que con sólo asistir a Misa, rezar algunas oraciones o dar alguna limosna, ya basta, y viven al margen de lo que es la voluntad de Dios.
*El profeta subraya la predilección de Dios por los débiles y por los marginados de la tierra. Y denuncia la indiferencia hacia los pobres.
2.-Hemos leído en la segunda lectura un trozo de la carta de San Pablo a Timoteo:
*Para San Pablo, la verdadera justicia consiste en situarse correctamente ante Dios.
*Sólo en la medida en que el hombre es consciente de su debilidad y de la misericordia divina, puede descubrir lo que debe ser su relación con sus hermanos.
*Unirse por la fe a Jesucristo es introducir un universo de justicia y de amor: amar a Jesucristo conlleva amar a las personas.
*Al igual que a Timoteo, hoy se nos invita a nosotros a practicar la justicia, ejercer la piedad y la fe, vivir desde el amor, la paciencia y la delicadeza, combatiendo de esa manera el “buen combate de la fe”
4.-Hemos leído en el evangelio de San Lucas el capítulo 16, versículos 19 al 31: la parábola del rico inmisericorde y el pobre Lázaro.
*El mensaje de la parábola es contundente: los que han de convertirse y dejar su egoísmo y despreocupación no deben esperar que Dios les fuerce a ello. Dios ha hablado ya con claridad por medio de Moisés y los profetas.
*Se nos transmitido la Palabra de Dios y ella nos invita a cumplir la voluntad de Dios en nuestra vida cotidiana. No hay que esperar “otras revelaciones” ni “grandes manifestaciones”, porque se nos ha “hablado en el Hijo Jesucristo”
FINAL:
*Hagamos una opción decidida por la vida y por la conversión.
*Supliquemos la justicia para vivir con intensidad el amor a Dios y a los hermanos.
* Que el Espíritu Santo nos ayuda a practicar la justicia, ejercer la piedad y la fe, vivir desde el amor, la paciencia y la delicadeza, combatiendo de esa manera el “buen combate de la fe”
*Que nuestra fe esté siempre cargada de buenas obras como la tuvo la Virgen María.