XXXII
DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A.

MONICIÓN
DE ENTRADA:
Nos
reunimos aquí para participar de unos mismos bienes, que Dios nos da: su
palabra, el alimento de la Eucaristía, que requieren de nosotros, la disposición
de poner en común todo lo nuestro. El día de nuestro bautismo se nos entregó
un cirio encendido y se nos dijo: “acrecentad esta luz para que perseverando
en la fe, podáis salir al encuentro de Cristo, cuando él vuelva”. La
celebración de este domingo igual que todos los domingos es como un eco de la
primera y principal celebración del año: la vigilia pascual y celebramos también
el feliz destino nuestro y de toda la humanidad, la resurrección de Cristo.
ACTO PENITENCIAL
LECTOR:
Tú nos distes la fe para que iluminar el mundo. Algunas veces hemos sido
tiniebla, y no hemos iluminado. SEÑOR
TEN PIEDAD.
LECTOR: Tú
pusiste en nuestra vida joven la esperanza del mundo. Y muchas veces te hemos
decepcionado. SEÑOR TEN PIEDAD.
LECTOR:
Tu nos mandantes dominar la tierra, hacerla fecunda y llenarla de amor. Pero a
veces no hemos cumplido tu mandato.
CRISTO TEN PIEDAD.
LECTOR:
Señor, tu hiciste un proyecto maravilloso. Nosotros los humanos lo hemos roto
muchas veces. Y mira: en vez de paz hay guerra; en lugar de fraternidad, odio;
en vez de acogida, soledad. SEÑOR TEN
PIEDAD.
LECTOR: Señor, yo te pido perdón, arrodillado, por todo los hombres y niños que no han venido. Y que también te han ofendido. CRISTO TEN PIEDAD.
MONICION
A LA PRIMERA LECTURA. (Sab. 6,12-16)
Jesús es la encarnación de la sabiduría
divina que había de ser buscada sin descanso, velando por ella. Todos los que
la buscan la encontrará en la puerta del corazón, porque los que la aman la
verán fácilmente.
MONICION A
LA SEGUNDA LECTURA. (Tesalo. 4, 13-17)
En esta carta primera
a los Tesalonicenses el Apóstol San Pablo, explica la esperanzadora
doctrina cristina sobre los últimos tiempos y sobre la suerte de los difuntos.
MONICION
AL EVANGELIO. (Mt. 25 1-13)
En vísperas de pasión, Jesús instruye a los discípulos sobre la manera de estar preparados para el final de los tiempos. La parábola de las doncellas prudentes, anima a los cristianos a mantener encendidas la luz de la fe y la gracia que recibieron en el bautismo.
PETICIONES:
2. Para que en el mundo crezca en la paz auténtica,
y que se cimente en la justicia y en la solidaridad.
ROGUEMOS AL SEÑOR.
3. Por el Papa Benedicto XVI, por nuestro obispo
Juan-José, por todos los obispos, presbíteros y diáconos. Para que con su
palabra y su vida sean estímulo de fe y de esperanza para el pueblo cristiano. OREMOS.
4. Por la catequesis Parroquial: los catequistas,
los padres, los niños, jóvenes y adultos que reciben su formación cristiana. ROGUEMOS AL SEÑOR.
5. Por los que sufren a causa de la soledad, la enfermedad, el hambre o la
pobreza. Para que no les falte la ayuda de los puedan hacer más llevadera su
situación. ROGUEMOS AL SEÑOR.
6. Por las catástrofes que últimamente azotan la
tierra, terminen pronto y podamos atender a todas las víctimas que están
sufriendo el resultado de las mismas. ROGUEMOS
AL SEÑOR.
MONICIÓN A LAS OFRENDAS:
Señor,
con el pan y el vino queremos ofrecerte nuestra vida y decirte:
A quienes somos cobardes, danos tu valentía; a quienes somos hipócritas,
danos tu sinceridad de vida; a quienes somos comodones, danos tu látigo; a
quienes somos egoístas y envidiosos, danos tu entrega; a quienes somos
insensibles, danos tu vivencia sobre tu Padre. SEÑOR,
HAZNOS OFRENDAS DE AMOR Y DE CONVERSIÓN.
El
pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz intensa. Habitaban tierras de
sombras y una luz les brilló. Decía una voz: Grita. Di a las ciudades de Judá:
"Aquí está vuestro Dios", el Dios de la paz, el Dios de la alianza,
el Dios de Jesucristo.
Decía que el Dios vivo es el Dios de nuestros padres, el Dios de la vida, ante quién sólo era necesario descalzar el alma. Con el PADRE NUESTRO queremos decirte algo más que unas bonitas palabras.
PAZ:
Cuando deis la mano a los que tenéis al lado estáis llevando el mensaje liberador de Jesús y la buena noticia de que somos misioneros.
MEDITACIÓN:
SOLO
DIOS
1.
Solo Dios da la vida, pero tú
has de transmitirla y respetarla.
2.
Solo Dios puede dar la fe, pero
tú puedes dar tu testimonio.
3.
Solo Dios puede dar la
esperanza, pero tú puedes devolverla a los demás.
4.
Solo Dios puede el amor, pero tú
puedes amar a tus hermanos.
5.
Solo Dios puede dar la paz,
pero tú puedes sembrarla alrededor.
6.
Solo Dios puede dar la fuerza,
pero tú puedes animar también.
7.
Solo Dios puede es el camino,
pero tú puedes enseñárselo a otros.
8.
Solo Dios es la luz, pero tú
puedes hacer que brille para todos.
9.
Solo Dios puede hacer lo
imposible, pero tú puede hacer lo posible.
10.
Solo Dios se basta a sí mismo,
pero prefiere contar contigo.
Pautas de la Homilía.
INICIO.
1.-La Eucaristía es el cúlmen de la vida cristiana y el Sacramento que revitaliza a la Comunidad que se reúne en el nombre de Dios.
*Para celebrar con autenticidad la Eucaristía es necesario tomar conciencia de nuestra condición de discípulos de Jesucristo, muero y resucitado.
3.-El tema central de la liturgia de este domingo es la espera de la venida del Señor en nuestra vida.
DESARROLLO:
1.-Las lecturas de este domingo nos invitan a mirar al final del tiempo, característico de las últimas semanas del Año litúrgico.
2.-Nos pasamos la vida esperando: llegar a la mayoría de edad, acabar un proyecto o una carrera, comprar un piso,...Y nunca estamos satisfechos del todo.
*El salmo nos dice que nuestra alma está sedienta de Dios.
2.-Las diez doncellas esperaban al esposo. Todas deseaban encontrarse con él, pero todas se duermen. La diferencia estaba en que cinco de ellas eran sensatas, preparadas para recibirle.
*Las sensatas en verdad aman, desean, buscan y esperan al Esposo, y están prepadas para tener un encuentro personal con Él.
*Se nos pide que estemos en vela, preparados para el Encuentro.
*Lo importante no es saber la hora, sino estar preparados para cuando llegue el Señor.
*La intención que tiene esta parábola es que pongamos toda nuestra confianza y nuestra atención en Jesucristo.
*El esposo es Cristo y la esposa es la Iglesia. La lámpara es la fe. El aceite de la lámpara es el amor y la fe. (Alegoría)
*Lo esencial: hay que estar preparados. Hay que estar preparados para entrar en el Reino de Dios con tanta alegría y deseo que nuestra espera sea continua.
3.-El libro de la sabiduría describe las características del que es capaz de buscar la sabiduría: los que aman
*La sabiduría es un gran don de Dios que otorga al hombre. La sabiduría es como una luz mágica que permite ver las cosas y los acontecimientos en su justa medida.
4.-En la Segunda lectura, San Pablo recuerda a los Tesalonicenses que es el propio Cristo el que sale a nuestro encuentro para llevarnos con El resucitados al banquete del Reino donde la vida es plena y para siempre.
FINAL:
1.-Hagamos una progresiva transformación de nuestra vida abriéndonos a Jesucristo.
2.-No hagamos un divorcio entre la vida y la Eucaristía, el compromiso social y la celebración Eucarística.
3.-Miremos a la Virgen María que nos enseña la manera de integrar todo el Evangelio en nuestra vida, especialmente el perdón, y cómo esperar al Señor en nuestra vida.