DOMINGO
DESPUES DE PENTECOSTÉS
LA SANTÍSIMA TRINIDAD
CICLO
C.

MONICIÓN
DE ENTRADA:
Queridos amigos: Nadie puede vivir solo. Hemos nacido para vivir unidos y necesitamos amar y ser amados por lo demás.
Somos imagen y reflejo de Dios. Y Dios, el amor cristiano, no es un ser solitario, sino una comunidad de amor: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. A ese Dios lo llama la Iglesia la Santísima Trinidad: un Dios único en tres personas.
Hoy celebramos la fiesta de la Santísima Trinidad. Y vamos a celebrar con gozo en esta reunión de la cena del Señor donde un grupo de niños y niñas de nuestra Parroquia se acercan a recibir su primera Comunión.
MONITOR: En presencia de Dios Padre, de su Hijo amado Jesucristo, del Espíritu Santo, nosotros decimos: Agradecemos el amor que nos habéis mostrado, al enviarnos a Jesús como Salvador. Os bendecimos por la vida cristiana, que nos ha hecho hijos de Dios. Y pedimos perdón humildemente por no haber respondido siempre al amor que nos habéis mostrado. Trinidad Santa, confesamos nuestros pecados y nuestras ofensas.
NIÑO:
1.-Señor, Padre Celestial, ten piedad de tus hijos. SEÑOR, TEN PIEDAD.
2.-Jesucristo, Salvador nuestro, ten piedad de tus hermanos. CRISTO, TEN PIEDAD.
3.-Espíritu Santo, Señor y dador de vida, ten piedad de tus cristianos. SEÑOR, TEN PIEDAD.
MONICIÓN AL GLORIA:
Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Alabémosle por los siglos. Cantémosle un himno de gloria.
MONICIÓN
A LA PRIMERA LECTURA
:
(Prov 8,22-31)
Los sabios de Israel hablaban de la obra amorosa de Dios que crea el mundo y salva a su pueblo. Decían que en esta obra de amor le acompañaba la Sabiduría. Y hablaban poéticamente de esta Sabiduría, como si se tratase de una persona que estuviese junto a Dios. Nosotros entendemos que esta Sabiduría es como una figura, un anuncio de Jesucristo.
MONICIÓN
A LA SEGUNDA LECTURA (
Rom
5,1-5):
San Pablo nos proclama ahora, como una gozosa realidad, lo que el Antiguo Testamento nos anunciaba sólo en figura. Escuchemos este cántico a la salvación que Dios nos ha dado, por Jesucristo y en el Espíritu Santo.
MONICIÓN AL EVANGELIO (Jn 16,12-15)
El Espíritu Santo, que procede del Padre, nos irá haciendo comprender todo lo que Jesús nos ha enseñado. Así nos lo dice San Juan en el evangelio.
SÍMBOLO DE LA FE. EL CREDO.
Alabemos y glorifiquemos a la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Profesemos nuestra fe en el Dios cristiano. Renovemos nuestras promesas Bautismales. (cada catequista enciende una vela del cirio pascual y se los da a sus niños. Cuando las velas estén encendidas se hacen la renovación de las promesas bautismales)
Elevemos nuestra oración de alabanza a Dios, diciendo: GLORIA AL PADRE Y AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO.
1.- Padre Dios, en nombre de tu Hijo envía sobre tu Iglesia al Espíritu Santo, para que la conserve en la unidad de la caridad y de la verdad perfecta. OREMOS.
2.- Padre bueno, envía obreros a tu mies, para que enseñen a todos los hombres y los bauticen en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. OREMOS.
3.- Señor, ayuda a todos los que sufren persecución por el nombre de tu Hijo, ya que prometió que les darías tu Espíritu para que hablara por ellos. OREMOS.
4.- Padre Todopoderoso, que todos conozcan que Tú, Jesucristo y el Espíritu Santo, sois una misma cosa, a fin de que crean en un solo Dios, esperen en Ti y te amen. OREMOS.
5.- Padre de los vivientes, haz a los difuntos partícipes de tu gloria, en la que tu Hijo y el Espíritu Santo reinan contigo en íntima y eterna unión. Roguemos al Señor.
6.- Padre de los pobres, ayúdanos a descubrir a tu Hijo Jesucristo en nuestro alrededor, especialmente en los pobres y en los que sufren. OREMOS.
5.-Padre Dios, envía tu Espíritu Santo para que los derechos de los hombres y mujeres sean respetados y nadie esclavice a nadie. OREMOS.
7.-Padre Todopoderoso, que el amor triunfe sobre el odio, la convivencia sobre la guerra y desaparezca el hambre en el mundo. OREMOS.
8.-Padre de los vivientes, haz que todos los niños y niñas que nos acercamos hoy a recibir nuestra primera Comunión seamos bendecidos en todo momento y nunca olvidemos este encuentro con Cristo. Roguemos al Señor.
OFRENDAS:
LIBRO: Señor queremos que tu Espíritu nos abra el entendimiento . Tú nos llamas a ser “seguidores de Jesús. Ayúdanos a ser tus labios para proclamar el evangelio a todas las personas.
JUGUETE: Señor, queremos que tu Espíritu nos haga confiados. Tú nos llamas a ser “como niños” en manos de Dios Padre. Ayúdanos a ser tus manos para construir un mundo nuevo donde habite la justicia.
FLORES: Señor queremos que tu Espíritu nos de la capacidad de hacer felices a los demás. Tu nos llamas a ser "amigos de los otros". Ayúdanos a ser tus pies para poner en marcha caminos de felicidad.
PAN y el VINO: Señor, queremos que tu Espíritu nos ayude a ser ofrenda agradable a Ti con nuestra Vida desde el servicio y el testimonio . Ayúdanos a ser tu corazón para que todos los hombres sean hermanos.
PADRE
NUESTRO:
Con el Padre nuestro queremos Padre de Jesús, querido Padre Dios,
ponernos en tus manos y decirte que hagas de cada uno de nosotros lo que quieras.
Queremos darte gracias por
todo lo que somos. Queremos decirte que estamos dispuestos a cumplir tu
voluntad. Queremos decirte,
querido Padre Dios, que nos hagas imagen de tu Hijo Jesús.
PAZ:
Los cristianos somos templos de la Santísima Trinidad. Dios mora en nuestro corazón. Por eso la paz tiene que ser abundante en nosotros. "Señor, Haz de nosotros un instrumento de tu paz. Donde hay odio, que yo ponga amor. Donde haya ofensas, que yo ponga perdón. Donde haya discordia, que yo ponga verdad. Donde haya duda, que yo ponga fe. Donde haya desesperanza, que yo ponga esperanza. Donde haya tinieblas, que yo ponga luz. Donde haya tristeza, que yo ponga alegría".
INVITACIÓN A COMULGAR:
El Padre ha preparado el banquete de su Hijo Jesucristo. Y nos ha invitado a todos nosotros: “Venid, el banquete está ya preparado”. Y nosotros, contentos de que Dios nos invite por primera vez a recibir a Jesucristo, hecho Pan de vida por y para nosotros.
MEDITACIÓN: Niños en comunión.
hermanos de la vida, peregrinos de los sueños,
y dejad vuestras sandalias en el portal de la noche.
Si, sumergíos en su pecho, en su corazón palpitante,
en su clamor herido entre los maderos carcomidos,
en su palpitar sumergido entre los secretos de sus voces,
y abrid vuestras manos con sus pequeños dedos,
vuestras entrañas con sus siete llaves ocultas,
que desean abrir las alcobas, humedecidas de sangre,
cargadas de risas, satisfechas de amores¡
Entrad con vuestra frente iluminada, deseosa de aventuras,
necesitada de sabiduría repleta de Evangelio;
con vuestros labios abiertos a la palabra adecuada,
a la palabra caldeada de Jesús, el Nazareno;
con vuestro corazón diminuto con grandes ventanas,
calentados con rayos de abrazos y besos.
¡Ay, no olvidéis el vendaval eterno que llega ahora,
aunque crezca en vosotros la sospecha más honda,
que haga palidecer la alegría desbordante de este día;
aunque el pozo de vuestro olvido halle fuentes,
esas fuentes más atractivas con sus contornos pero secas en sus adentros,
que haga ocultar la serena huella del Crucificado;
aunque los caballos de vuestro interior se desboquen
en el camino y os lleven a otros lugares más exóticos,
que os hagan sentir la serenidad de vuestra Comunión,
este encuentro ilusionado, como una experiencia huidiza y atípica¡
¡Si, amigos míos, pequeños héroes de este siglo,
tan falto en sus cimientos de serenidad y de paz,
de humildad y cariño, de honradez y valores,
cuando acojáis a Jesús hecho alimento,
cuando sintáis la compañía ilusionada de vuestros padres,
cuando saboreéis el canto hecho plegaria,
cuando las campanas griten extasiadas vuestra entrada,
mirad hacia dentro de vosotros mismos, más allá de los gritos;
elevad el corazón hacia arriba, más allá de los adornos;
fortaleced la risa muy dentro, más allá de vuestros miedos,
que Jesús, el Cristo, acoge vuestra vida hecha ofrenda,
convertida en abrazo, amasada proyecto, transformada en volcán¡
¡Amigos, si algún día vais, por pura ignorancia, hacia otras rutas,
y olvidáis al AMIGO QUE NUNCA FALLA, el gran Jesús,
que ha anidado en vuestras entrañas en este día de algarabía,
recordad que El irá con vosotros siempre, aunque no lo sepáis¡
Pautas de la Homilía.
INICIO.:
1.-Celebramos el Domingo de la Santísima Trinidad, después de la Solemnidad de Pentecostés.
*Nuestra vida cristiana ciertamente es una vida espiritual trinitaria: una vida en el Padre, Hijo y Espíritu Santo.
*La Trinidad es un Misterio de Amor, un Misterio de Comunión y de Comunicación.
DESARROLLO:
1.-El libro de los Proverbios expresa con gran belleza que la intervención de Dios en el mundo: Dios actúa en el corazón de la humanidad y se deja conocer a través de la experiencia humana.
*Esta intervención de Dios, dice el libro de los Proverbios, se hace presente a través de la “sabiduría”.
*Los primeros cristianos reconocerán en la descripción de la sabiduría una aproximación a Cristo, que san Juan lo describirá como el “Verbo de Dios”, que actúa desde el principio en el corazón de la humanidad, pero, al mismo tiempo, Hijo de Dios, que revela plenamente el rostro del Padre.
2.-San Pablo profundiza en la Carta a los Romanos nuestra relación con Dios.
*San Pablo critica y denuncia la forma mercantilista de situarse frente a Dios: yo obedezco a la ley, y él me debe dar la recompensa.
*Sin embargo, alaba el planteamiento del que a través de Jesús ha descubierto a Dios como un Padre que ama gratuitamente y nos pide que respondamos a su amor con la fe y con el amor.
(este planteamiento nos ayudará a transformar la angustia interior y la culpabilidad en esperanza)
*Esto es posible por el Espíritu, fuente divina del amor.
3.-San Juan nos presenta un trozo del discurso de Jesús a sus apóstoles en su despedida:
*Jesucristo, en toda su existencia, nos revela y nos da a conocer el Misterio de un Dios uno y trino. Y los nuevos tiempos están caracterizados por la venida del Espíritu Santo.
*Cada ser humano llevamos en nuestro ser la impronta del Dios Trinitario, y por esta razón somos un proyecto de amor en las manos de Dios: hemos sido creados para el amor y por el amor.
*Jesucristo envía a toda la Iglesia a evangelizar y anunciar el Evangelio, hacer discípulos y bautizarles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
*El Espíritu Santo nos hará ver con claridad lo que es el pecado y la justicia, el sentido de la vida.
*Tengamos confianza e intimidad con la Trinidad: Con el Padre amoroso y misericordioso que ha creado el cielo y la tierra; con el Hijo que se entrega por nosotros; con el Espíritu Santo que en todo momento nos impulsa a ser discípulos y a entregarnos a Dios.
FINAL:
1.-Abrámonos a la acción del Espíritu para tomar conciencia de nuestra espiritualidad cristiana, espiritualidad trinitaria.
2.-Supliquemos el aumento de nuestra fe, esperanza y caridad .
2.-Miremos a la Virgen María para que nos a tener una especial relación con el Dios uno y trino: Ella fue Hija predilecta del Padre, Madre del Hijo y esposa del Espíritu Santo.